martes, julio 18, 2006

El estado debe formar ciudadanos.....(y los lobos deben cuidar gallineros)

Esta nota está rápida y quizás un tanto alborotadamente escrita por lo que suplico un poco de benevolencia. Una de las muchas cosas que hacen del conocimiento pedagógico un conocimiento débil es la inmensa cantidad de tópicos no demostrados que funcionan en el mismo. Uno de esos tópicos es la idea de que el estado está legitimado para educar en los valores básicos para la convivencia. ¿Verdad que suena bien? Casi parece una verdad de Perogrullo pero esconde una enorme y peligrosa mentira que corre hasta el totalitarismo.

Por supuesto que un sistema democrático como el nuestro, liberal, se fundamenta en una serie de valores sobre lo que somos los seres humanos y sobre cómo debemos tratarnos, pero no debemos olvidar que el nacimiento de los derechos humanos, base fundamental y explicativa de nuestros estados democráticos, nacen como protección de la libertad “individual” frente al poder de los estados que tiende a ser cada vez mayor. Conviene no olvidar ese origen pues continúa siendo legítimo desconfiar del poder político estatal y defenderse del mismo por mucho que venga ahora refrendado por mayorías absolutas, reacuérdese al efecto que el propio Hitler ganó unas elecciones “democráticas”. Pongámonos pues en la tesitura de alguien que “legítimamente” desconfía del poder político aunque el 90% de la población lo hubiese legitimado en las urnas. Supongamos también que este supuesto individuo es padre de unos hijos, a los que no quiere inculcar el canibalismo, asunto ilegal e indigesto, sino a los que simplemente quiere trasmitir la necesidad de mantenerse alejado de la participación en instituciones que él, también legítima e incluso razonablemente, considera parasitarias y que viven de la extorsión[1] de los ciudadanos vía impuestos, partidos políticos, sindicatos, instituciones europeas de diversa índole, etc. Supongamos que cree en la iniciativa individual y también piensa que la solidaridad es virtud personal y que sólo es solidario lo que se ofrece libremente. Considera por tanto que es un oximoron el concepto política solidaria referida a estados que consiguen sus recursos de los impuestos y que no son ONGs que reciben dinero de aportaciones voluntarias. Paga los impuestos por la fuerza de la coacción y no por convencimiento pues piensa que son estos impuestos los que pagan las guerras, la pobreza del tercer mundo vía subvenciones proteccionistas y, a través de la ayuda internacional coactiva, ofrecen ingentes cantidades de dinero para los ricos y tiranos del mundo pobre. Esa es su interpretación, legitima, razonable y moral, del mundo y de las relaciones con los demás que deben basarse en la persuasión y el convencimiento y no en la coacción. Pues bien, por arte de esta nueva asignatura la enseñanza de esta forma de ver el mundo es considerada de momento oficialmente incívica y quien sabe si en un futuro ilegal. Si repasamos el borrador que circula de la futura asignatura “Educación para la ciudadanía y los derechos humanos” podremos encontrar perlas antiliberales, quede claro que de obligatorio aprendizaje, como éstas que a continuación os cuento. En los contenidos para el tercer ciclo de primaria se dice que los pequeños adolescentes deben lograr, por ejemplo la“identificación de los bienes comunes y de los servicios que los ciudadanos reciben del Ayuntamiento, la Comunidad o el Estado y la contribución de los ciudadanos a su mantenimiento a través de los impuestos.“ Pero en la primera etapa de la ESO la cosa va a quedar bastante más clara: “Bienes comunes y servicios públicos. Los impuestos y la contribución de los ciudadanos. Compensación de desigualdades. Distribución de la renta.” Queda claro que el liberalismo económico como doctrina, pensaba que legal, legítima e incluso moral, queda perseguido, ya nunca podrá ser considerado una opción moral. Que decir de lo que puede hacer un profesor con marcada ideología, y no necesariamente compartida con los padres, de momento principales responsables de la educación moral que desean para sus hijos, con enunciados como éstos: “Comprender la dimensión moral de las personas y la necesidad de regular las relaciones interpersonales mediante sistemas de reciprocidades afectivas y normativas” (cuarto curso de la ESO), Aparte de no entenderse bien lo de la necesidad de regular las relaciones interpersonales mediante sistemas de reciprocidades afectivas y normativas, el asunto da para varios chistes y unas cuantas películas de terror psicológico. O este otro, “Declaración universal de los derechos humanos. Libertades personales y colectivas. Valoración de los derechos humanos como una conquista histórica y rechazo de cualquier forma de violación de los mismos”, (uno de los tres primeros cursos de la ESO). Lo de libertades colectivas es fantástico en manos de algunos nacionalismos, da para mucho, y la opción unívoca por el positivismo explicativo de los derechos humanos obviando siquiera la posibilidad del iusnaturalismo obligaría a añadir la coletilla de, hasta que la historia diga lo contrario, que camino vamos. O con éste, también ligado a uno de los tres primeros cursos de la ESO: “Habilidades y actitudes sociales para la convivencia. Respeto por los derechos fundamentales de las personas, sus opiniones y creencias”. Resulta que según el ministerio de educación, debemos tener debemos tener1. m. Veneración, acatamiento que se hace a alguien. 2. m. Miramiento, consideración, deferencia. (DRAE) hacia la homeopatía, el chamanismo, la ideología terrorista, la magia negra….) Pensar que lo que merece respeto son las personas y no las opiniones resulta ser a partir de ahora incívico. Y ya para terminar porque no quiero aburrir ¿qué tal este objetivo para la educación primaria?: Reconocer la diversidad como enriquecedora de la convivencia, mostrar respeto por las costumbres y modos de vida de poblaciones distintas a la propia. Incorporar a los niños y niñas extranjeros en su nuevo entorno sociocultural, Se incluye el respeto por el canibalismo siempre que ningún alumno de la clase sirva de segundo plato.

En fin, el temario es tan extenso tan intrusivo, son tantos los temas que toca y en los que el estado se inmiscuye sesgada e ilegítimamente, aunque sólo sea en el enunciado, que reflejan una suerte de totalitarismo encubierto bajo un manto de lo políticamente correcto.

Si el estado quiere enseñar civismo que se atreva a meter como asignatura el código penal y se abstenga de valoraciones morales sobre las que existen pluralidad de visiones y una de ellas es desear que el estado nos deje en paz y no moleste a los ciudadanos que cumplen la ley pero piensan del estado y de las propias leyes lo que les viene en gana. Como decía Maritain, estamos de acuerdo en estos derechos (los derechos humanos) con la condición de que no se nos pregunte por qué estamos de acuerdo. El estado no puede obligarnos a pensar por qué estamos de acuerdo si yo no quiero pensar según sus coordenadas y sus tiempos. Lo mejor que puede pasar es que esta asignatura quede fuera de la escuela “obligatoria”, otra cosa sería si la escuela fuese sólo una opción educativa más. Esperemos que existan todavía en nuestra sociedad resortes jurídicos que permitan objetar a este bodrio.

[1] Aclaro que según el diccionario de la RAE, extorsión significa: 1. f.. Amenaza de pública difamación o daño semejante que se hace contra alguien, a fin de obtener de él dinero u otro provecho 2. f. Presión que, mediante amenazas, se ejerce sobre alguien para obligarle a obrar en determinado sentido

2 comentarios:

Fernando dijo...

Las ovejas de la educación cívica

Me gustaría participar en este foro sobre las críticas de David Reyero hacia la asignatura de educación cívica. En esta primera parte me limitaré a señalar los errores que, creo, comete David al criticar lo que No le parece adecuado. En la próxima entrega, me centraré en lo que, creo, acierta. Todas las críticas de David, estimulantes, sugerentes y de altos vuelos, podrían englobarse, a mi juicio, en las siguientes categorías:

1) Con respecto al argumento de las ovejas....

Estaríamos casi todos de acuerdo en que a la hora de poner en una pizarra de primaria las diferentes actividades posibles de ocio y tiempo libre, no incluiríamos los posibles alivios que parece, según David, ofrecen algunos ovinos. (nada dice el gestor de esta fabulosa página sobre borregos, carneros y cerdos). Pero aún hay más: si fuesen pequeños y alguno lo mencionase (por ejemplo, alguno de los hijos de David), no lo pondríamos en la pizarra; y si fuesen más mayores -final de secundaria y bachiller, por ejemplo- creo que tampoco, aunque puede que algún docente sí lo hiciese; y si fuese en la universidad, creo que muchos docentes lo pondrían. (Ojo a los lectores: el hecho mismo de no poder concretar quiénes lo harían y quienes no lo harían forma parte sustantiva de mi argumentación, así como que habría razones y resultados diferentes según el nivel educativo y el profesorado).

Creo que estaríamos casi todos también de acuerdo en que si un alumno sugiere la conveniencia de acabar con la democracia argumentándolo por el uso que Hitler hizo de ella, estableceríamos algunas matizaciones y hasta aprovecharíamos su mismo argumento para mostrar lo delicado que es el sistema democrático...Estas dos últimas cuestiones, hacer matizaciones o no y detenernos en las debilidades del sistema democrático, también, como en el caso de las ovejas va a depender mucho del profesorado y su expresión en cada nivel educativo.

Sigamos con las ovejas. Del hecho de que la escuela no mente el trajín de las ovejas no podemos concluir que se esté privando a los adultos del conocimiento del susodicho trajín, como demuestra el conocimiento que tiene el propio David. Del hecho de que la escuela no mencione a Dios no podemos concluir que deje de haber católicos, ídem con liberales, nacionalistas, terroristas, gay, lesbianas, santos, asesinos, ladrones, etc.

Tesis: de un texto legislativo que oriente una materia no pueden deducirse efectos positivos ni negativos directos y unificadores ni por parte de los profesores, ni de los padres, ni de los niños, ni del contexto social en el que estén, Más aún: la experiencia demuestra que, a diferencia de otros contextos más políticos, religiosos e ideológicos, la escuela tiende en su conjunto a suavizar cualquier cosa que acoge, a suavizarla además siempre hacia abajo, a diluirla, a hacerla líquida. La escuela casi nunca cumple la literalidad de una ley en sus objetivos educativos, en ninguna materia. Hasta tal punto es así que llevamos 15 años bajando drásticamente los contenidos a adquirir en todas las asignaturas. Amigo David: los contraejemplos, por muy escabrosos, extremos que sean, no siempre anulan la categoría mayor: ni deja de desaparecer la deseabilidad de explicar actividades de ocio tiempo libre en la escuela porque excluyamos el trajin ovino, ni deja de desaparecer la deseabilidad de explicar las bondades de la democracia por la presencia histórica del caso Hitler.

2) La Psicología evolutiva de las ovejas

Ya se ha mencionado en un paréntesis anterior y de pasada que el momento evolutivo de los niños y niñas va a contribuir decisivamente a suavizar las aberraciones que los adultos pensamos podrían decirse y hacerse con la nueva ley. Por ejemplo, ya hubo quien ante el primer módulo de educación sexual que se redactó por la UCD pensó, desde el predominio imperante en su momento del principio de actividad, que dicha educación llevaría a prácticas de acoplamientos variados, diversos, constantes entre géneros variados para hacer prácticas pedagógicas en la propia piel. Que se sepa algún profesor (2 en toda España) llegó a conseguir desnudar a los chicos y chicas en los primeros años de primaria, pero solo una vez y no se sabe de ningún caso de orgía en el aula.

Por otra parte, esas clases de educación sexual y los textos correspondientes no llegaron nunca a exponer (lástima¡) la variante trajinera de las ovejas ni con otros cuadrúpedos. Y, en efecto, del texto redactado: "mostrar el valor de la libertad sexual y el respeto hacia las prácticas sexuales de los otros" bien que podría incluir a las claras en una clase más sistemática, coger el DSM IV que tendría, además, ambas virtualidades: te deja claro lo que se considera hoy perversiones y encima fomenta el sentimentalismo respetuoso y compasivo hacia quienes los practican. Pero no ocurrió. Podría haber ocurrido, pero no ocurrió. Yo le doy la razón al que advirtió del peligro orgiástico, pero aún así no hubiese solicitado retirar ese objetivo de la materia.

Todavía no he oído que se cultive el valor del respeto y la compasión llevando a clase directamente las fotografías de los presos que ocupan las celdas de primer grado por violaciones a adultos y niñas, asesinatos variados, etc y las fotos de las víctimas. Sería una práctica directa y real.

Tampoco he visto ningún alumno de secundaria que haya logrado el objetivo de "pensar desde un punto de vista matemático la realidad que le rodea, haciendo de las matemáticas una forma de pensar y de interactuar con el mundo"...y sigo estando de acuerdo con que ese objetivo conste entre los propósitos finales de la secundaria.

Tampoco he sabido de intentos de ONGs que dan charlas sobre prevención de drogas en los centros escolares, llevar a un cocainómano para que ejemplifique cómo se prepara, toma y se disfruta el producto, para luego hacerles ver que no merece la pena., y es una práctica perfectamente deducible de los textos legislativos "Dar a conocer los efectos del consumo de drogas y el deterioro físico y mental que provocan"

Tesis: la legislación educativa, al referirse a valores, tiende a usar una redacción formal de máximos y sin matizar. Todos podemos, repito todos, entrever las exageraciones posibles por arriba y por abajo, en los textos de educación cívica, vial, medioambiental, histórica, ciencias naturales, religión, etc, sin que por ello pasemos a la posición de exigir su retirada. La redacción de esos textos se apoya en la idea de que el docente y los textos de las editoriales centrarán la cuestión, ajustándola a la Psicología, contexto, experiencia, valores morales imperantes, etc. En esto no nos libra de docentes que forniquen con ovejas, diseñen orgías sexuales, inhalen cocaína, lleven fotos de asesinos en serie y sus víctimas, traten de resolver en bachiller los 6 problemas de matemáticas que desde 100 años no resuelven los matemáticos profesionales o sugieran que, aunque ilegal, no está tan mal moralmente soltar ciertos animales de piel preciada de sus granjas, etc. (Por cierto, David, nada de lo que he dicho salvo lo último está tipificado en el código penal)

Para tu información: Llevo 15 días cotejando el contenido del último borrador de educación cívica y sólo he encontrado tres objetivos que no estaban en los objetivos de otras materias, transversales o no, desde 1978.

3) Las ovejas perdidas.....

Según David hay opciones ideológicas ya perdidas en la escuela a través de esta materia como el liberalismo. No , no es cierto, perdidas no, Por la misma razón que tampoco vamos a perder a los rebeldes, inconformistas, agresores, violentos, violadores, estafadores, antisistema, etc.. No sabía que creyeras tanto en los efectos formativos lineales de la escuela. Sí se hacen residuales pero porque ya lo eran, acertadamente o no, en esto ahora no me meto. Lo bueno de la escuela es que en casi nada se profundiza pero casi nada desaparece. ¿Realmente crees que al impartir el módulo de impuestos en ninguna escuela de España se va a plantear la posición liberal, el estado totalitario democrático, etc? Aparecerá, sin duda, y piénsalo, por favor de otro modo, a la larga muchísimo más que antes por el efecto balanceo que explicaba antes.

Veamos más casos. Hay tres plataformas ecológicas contrarias al reciclaje de residuos pues consideran, científicamente, que hoy todavía se gasta y se contamina más en transformar esos productos. Son un enfoque absolutamente residual en la escuela, pero no han desaparecido. Tampoco han logrado que ponga como objetivo educativo NO RECICLAR.

Cuando en 1958 salieron unos textos sobre ciencias naturales, fueron muy criticados por algunos obispos pues dejaban de planear el creacionismo y hablaban abiertamente de la evolución. Criticaron la manipulación, exclusión, etc de la escuela....No creo que tú quieres que a tu hija le digan en ciencias naturales que esos árboles que vemos desde la ventana "los ha puesto Dios".

Tampoco aparece en el último borrador nada relativo a las posiciones políticas antisistema, extremas, posiciones contrarias a los inmigrantes e incluso a la, así lo llaman algunos en la calle, "peligrosa y silenciosa extensión de Chinos en Madrid". Tu liberalismo es residual, pero latente, lo del reciclaje, el creacionismo y los chinos es aún mas desventajoso para sus defensores, pero seguro que ambas cosas salen en algún aula de algún colegio.

Tampoco aparecen las posiciones más totalitarias con respecto a la contribución de impuestos, por ejemplo, entregar todo al estado y que nos reparta según miembros familiares, con cartillas de racionamiento, etc. Hay quien defiende esta posición.

En fin, supongo que desde tu argumentación estarías de acuerdo en que todas estas posiciones DEBERÍAN aparecer, éstas y todas las existentes, incluidas, la del único tipo que se conoce, llamado VALVERDE, que se sienta cada 15 días enfrente del museo del Prado protestando por haber creado un sistema de museos públicos que deterioran , está científicamente probado, las pinacotecas ante la asistencia masiva de público y propone cerrarlos y guardarlos y repartir copias gratuitas.

¿Convendría incluir todas las posturas existentes? ¿Cómo calculamos su "residualidad" para que entren o no y a partir de qué tanto por ciento de población? Mira la escuela es radicalmente conservadora, se llena de los tópicos medios de la población dominante, bien por sus prácticas o sus deseos, la escuela es generadora del silencio inicial compartido que es mostrar lo que hay, lo que la mayoría quiere, vota, elige, o practica. Y no es MALO. Es inviable y erróneo pedagógicamente incluir TODAS las posibilidades. Hay que incluir unas pocas en el texto y luego el buen docente explicará las cuestiones controvertidas.

Esto último es radicalmente importante: el texto no excluye lo residual y controvertido, no excluye que los docentes hablen de otras perspectivas. Estoy seguro de profesores que mencionarán la posición de esas tres asociaciones ecológicas contrarias al reciclaje y de todos mis ejemplos. Lo que hay que reconocer abiertamente es que si quieres que el liberalismo esté presente más en la sociedad y, por tanto, en la escuela, no te cargues la escuela, el Estado, ni la asignatura, y dedícate a dar conferencias, escribir libros, salir en la prensa, reconstruye y difunde tu discurso, haz ruido, edita revistas liberales, foros liberales, mucho ruido. Ah y llévate contigo a Valverde para que haga lo mismo con lo de los museos. Todos ganamos con que haya ciudadanos agrupados que, a pesar del peso intervensionista de Estado, nos quieren abrir los ojos.

Sí, dirán algunos, pero esto supone asumir que la escuela puede estar trasmitiendo posiciones erróneas. Pues claro, yo hablo de la escuela de carne y hueso, no de milagros institucionales. Sobre esto volveré en la segunda entrega.

4. Las ovejas y el código penal

Sugerir, como haces David, que la materia de educación cívica y derechos humanos se reduzca a explicar el código penal, me deja a las claras, querido amigo, que no te has leído nuestro código. Por mi trabajo, sabes que tengo que estar al tanto de tales asuntos y creo que se te pasa por alto que dicho código enseñaría a cosas como las siguientes: cantidad de porritos que puedo tomarme sin que me toquen; gramos que puedo llevar encima para consumo privado; número de puñaladas, profundidad y contexto que se debe escoger para que te caigan pocos añitos e incluso, si eres avispado, ninguno: por ejemplo, si la víctima a la primera puñalada se defiende o peor se te echa encima por la inercia del apretón en carne blanda...ya puedes solicitar algo de defensa propia; modo de violar a una mujer sin que se considere estrictamente violación sino abusos deshonestos y, ya puestos, elegir la zona donde se sitúen los jueces antifalderos para que no sea ni abuso, sino víctima de ella; estado físico y mental que tienes que demostrar, por cierto, ligeramente para tener atenuantes de todo tipo; calcular lo que puedes trincar y lo que tendrás que pagar buscando el máximo beneficio; cómo poder abortar con seis y hasta siete meses de gestación dentro de la estricta legalidad, calcular a partir de qué número de asesinatos las víctimas ya no te añaden más años de pena y estancia en prisión, o sea gratis total; cómo evitar ser juzgado como preso preventivo durante los años preceptivos para poder salir de prisión, véase algunos narcos, silbando y con las manos en los bolsillos.....

De verdad, sé que este argumento no te lo crees, pero por si acaso te va convenciendo, observa que contradice estrictamente tu propia argumentación: lo preocupante sería no tanto que lo conociesen los niños y adolescentes sino que lo conozcan algunos profesores y algunos padres que, todavía los hay, ojean los libros textos de sus hijos.
Gracias por tus ideas y argumentos y por haber creado esta página

Juan G. dijo...

Gracias David y gracias Fernando por vuestros prolijos escritos.
Yo también quiero hacer un par de comentarios al tema...
En primer lugar, y a mi juicio, los planteamientos del liberalismo tanto como filosofía política, incluso jurídica quedaron apartados de la construcción del Estado a partir de 1978. En palabras de A. Gala (http://www.constitucion.es/constitucion/castellano/titulo_preliminar.html) "España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho (...)" de verdad que personalmente creo que algunos lo de "social" lo llevan demasiado al límite... Por lo que se refiere al tema de los valores superiores ha dado para unos cuantos libros...
En definitiva, el planteamiento liberal es razonable que no aparezca en la escuela

En segundo lugar, me ha encando la "lectura pedagógica" que hace Fernando del término balanceo... ahora me pregunto... y para qué la escuela..., si gracias al efecto balanceo los objetivos se diluyen. Creo que todos tenemos otras en mente otras agencias formativas (informales, creo de ahí el exito, de la informalidad) en las que precisamente sus objetivos formativos no se diluyen, sino todo lo contrario, se convierten en "consistencias".

Mi propuesta en relación al tema de la educación cívica, moral, en derechos humanos, es, creo razonable. ¿Porqué no son los propios centros los que elaboran los contenidos y los objetivos de esa asignatura?. Creo que es algo intermedio. En el fondo, los centros deberían tener una verdadera autonomía pedagógica para realizar una verdadera oferta educativa. PELIGRO: eso llevaría implícito aumentar las posibilidades de elección del centro a los padres. Vamos que habría que apostar realmente por el pluralismo escolar (uno de esos valores superiores), pero no un pluralismo interno que eso siempre existe(como "residuo" que diría Fernando) sino una verdadera pluralidad de proyectos educativos creo que la sociedades cada vez son más complejas y que ese monolito que es el "escuela" no puede ser el mismo para todos y para todas. Es más desde hace tiempo vengo pensando en algo... si puedo cambiar y elegir al médico porque no puedo cambiar o elegir al profesor de mis hijos. No digo sólo elegir centro, sino dentro del propio centro elegir al profesor que quiero para mi hijo... en fin... creo que tal y como estas y estrán las cosas tenemos tema para los próximos 100 años... de nuevo, gracias por la agudeza educativa.