martes, septiembre 19, 2006

Sobre el "dogma" de la coeducación


Entre los muchos datos con los que de cuando en cuando nos bombardean los informativos, cuando tienen pocas noticias y se dedican a la educación, he oído últimamente uno realmente alarmante. Nada más y nada menos que un 34% de los alumnos no terminan la secundaria. Incitado por una insana curiosidad profesional me acerque al informe original de la OCDE, una de cuyas tablas más interesantes podéis encontrar en esta dirección. Cuál fue mi sorpresa cuando vi que los resultados no son tan malos.... para las chicas.
De las chicas un 25% no acaban la secundaria mientras que en los chicos es nada más y nada menos que un 42% el que no termina. ¿Cómo puede ser esto? ¿Acaso los chicos son más tontos? Comprobé, algo que podéis hacer todos, que en casi todos los países pasaba lo mismo si bien no con la misma diferencia. La media de las diferencias entre chicas y chicos a la hora de terminar la secundaria es del 9% cuando en España es del 17%, ambas cifras, desde luego, deberían hacernos pensar a los que trabajamos en la educación.
Traigo a colación este dato porque puede, y sólo digo puede, que algunos de los mitos más arraigados sobre los que apoyamos nuestro sistema educativo conlleven la condena al fracaso a muchas personas. En este caso es posible que el mito en cuestión sea el sacrosanto y nunca criticable mito de la coeducación, que abarca a casi todos los países de la OCDE. En este sentido, recomiendo a los interesados leer las sesgadas píldoras informativas que dedican a este informe de la OCDE los periódicos el país (13-IX-2006) o el mundo (13-IX-2006), este último aún cita de refilón las diferencia entre chicos y chicas sin pararse o plantear las posibles causas, en el diario independiente de la mañana, ni palabra.
Ya se que algunos me dirán que el resultado académico no lo es todo, olvidando que el resultado académico tampoco son solo las notas. Con la mejora del resultado académico suelen mejorar, al menos, otras dos cosas importantes, la autoestima y la relación con los padres. Pero insistirán los defensores de la coeducación están aspectos afectivos y bla, bla, bla. Como siempre, yo opino, yo creo, yo pienso, yo estimo que.... Por favor ¿alguien puede traerme un estudio serio, "científico" que demuestre que sea peor para la convivencia entre sexos separar a niños y niñas en el aprendizaje de asignaturas? junk, junk, junkeducation.
Pero a pesar de la inexistencia de evidencias científicas a favor de la coeducación, y de las sospechas más que razonables de que puede resultar nefasta para algunas personas, eso no excluye la proliferación de demagogia sobre el tema por parte de algunos políticos, presuntos y sabios pedagogos dogmáticos y liberticidas que se creen con capacidad de elegir lo mejor para niños que no conocen.
Dejo para otro momento en el que me sobre más tiempo, o para otras personas más sesudas, lo del gasto público por alumno, asunto en el que estamos a la cola, no así, por cierto, en los sueldos de los profesores, ni en el tiempo dedicado a la docencia. ¿Es posible pensar que además de dedicar poco dinero lo dediquemos mal?

8 comentarios:

AVATAR dijo...

Bueno, sabes que estoy en contra de la segregación de alumnos por sexos, pero esperaré a extenderme cuando tú lo hagas.

Tampoco hay estudios científicos serios que determinen que sea malo separar a negros y blancos, a altos y bajos o a gordos y delgados. Ni que decir tiene que es mejor separar a gafotas de niños sin gafas porque ahí si que es evidente el retraso que sufrirían los pobres "bienvidentes" al verse obligados a adaptar su ritmo al de los "cuatroojos".

Pero en fín, que ya te contaré cuando te explayes.

Juanfran

David dijo...

En tu comentario utilizas varios argumentos y algún truco.
Empezaré por el truco. Llamar a la educación separada por sexos segregación por sexos esconde una pequeña, o gran, trampa. Porque cuando utilizamos segregar, referido a personas, introducimos el matiz de marginar ( ver DRAE), con el carácter peyorativo que ello conlleva. No veo porque si separamos la enseñanza por sexos estamos marginando -por cierto, ¿a cuál de los dos sexos?- y si separamos por edades no estamos marginando. Ambos casos responden a una determinada estrategia pedagógica que tiene que ver con la eficacia de lo que se quiere enseñar. Ni separar por edades es una marginación, ni separar por sexos lo es. Existe una posibilidad, que pretendiésemos que uno de los dos sexos no aprendiese algo relevante que sí permitiríamos aprender al otro. Creo que no es el caso.
Yo, ni siquiera abogo por la posibilidad de imponer la educación diferenciada como, en nuestro caso y en la práctica, se hace con la mixta. Solamente trato de ampliar la libertad de elección a una posibilidad más. No creo que nadie tuviese argumentos para evitar una escuela de negros, si estos eligiesen tenerla, -por cierto, está demostrado que éstos mejoran su rendimiento cuando dejan de sentirse minoría-. Ni siquiera me opondría a que todos los gordos del mundo montasen su escuela si creen que así mejorarían, cosa, en este caso sí, absurda, por eso quizás no las hay en ningún sitio. Me opongo a la tiranía de lo políticamente correcto, de los que se creen con derecho a tutelar la elección de la gente libre cuando no está demostrada, ni por asomo, la maldad de esa elección. Dejo para más adelante otras posibles argumentaciones.

AVATAR dijo...

Y sabes que en la cruzada contra lo políticamente correcto estamos en el mismo bando.

Es cierto que hay algún "truco" (como tú los llamas) en el comentario anterior, pero me parecía la forma más efectiva de ponerte el trapo y que entraras.

Yo lo que discutiría es si es peor la opción de chicas y chicos juntos. Por mi parte quiero que en la clase de mis hijos haya personas de ambos sexos y, por descontado, no me molesta en absoluto la diversidad de razas, credos, etc. Sí que me parece bien que exista la opción de colegios con niños y niñas separados (pero ya existe, ¿no? ¿te nombro varios? No, creo que no hace falta).

En cuanto a lo de la separación por edades, ahí si que tiras tú de truco. Esa separación si que creo que es eficaz, los niños aprenden -y deben aprender- cosas distintas en función de su edad. Y probablemente (desconozco las fuentes) si esté demostrado.

En cualquier caso, tu "exiges" un estudio científico serio que demuestre que la educación segregada (es segregación, aunque te parezca peyorativo) es peor que la coeducación. Pues bien, ¿hay alguno que demuestre que es mejor?

Concluyo: Un poco chulito "lo de dejo para más adelante...". Recojo el guante igualmente.

David dijo...

Sólo alguna precisión. Me parece bien que pienses en que
quieras que las clases de tus hijos sean mixtas, yo tampoco uso de la opción
diferenciada, pero no puedes decir que la otra opción sea totalmente libre.
¿Sabes lo difícil que es concertar colegios de educación diferenciada por sexos? Recursos,contrarrecursos, propaganda en contra etc. Por cierto, recursos que,afortunadamente y por ahora, siempre pierden los
mismos
, los totalitarios que, andan tan preocupados por la infancia, que pretenden elegir por los demás. Sobre la existencia de estudios serios te invito a que leas
este
texto. Debes saber que los autores, serios, que defienden la
coeducación nunca lo hacen sobre la base del rendimiento escolar. Dan el
argumento por perdido.

AVATAR dijo...

Mira tú, después de leer las fuentes que citas, atentamente, casi casi me convences. Debería ser efectivamente, una opción más libre pero volvemos a lo politícamente correcto, que desgraciadamente gobierna o lo intenta nuestras vidas.

Aún con todo, prefiero la opción mixta (a poder ser de jamón y queso). El rendimiento escolar me preocupa (y mucho) pero casi lo dí por perdido -en lo que se refiere a resultados educativos reales, no tanto en cuanto a fracaso escolar o no, que me parece otro tema- al leer el plan de estudios y observar el resultado en la juventud juvenil que se pasea por las calles.

De este modo, puesto que asumo que mis hijos, si depende del Ministerio o en lo que depende de él, van a ser unos absolutos zotes, por lo menos que parendan a relacionarse con todo tipo de gente, incluso del sexo complementario. Es un triste consuelo, ya lo sé, pero no me quedan muchos más.

AVATAR dijo...

Mira tú, después de leer las fuentes que citas, atentamente, casi casi me convences. Debería ser, efectivamente, una opción más libre, pero volvemos a lo politícamente correcto, que desgraciadamente gobierna - o lo intenta - nuestras vidas.

Aún con todo, prefiero la opción mixta (a poder ser de jamón y queso). El rendimiento escolar me preocupa (y mucho) pero casi lo dí por perdido -en lo que se refiere a resultados educativos reales, no tanto en cuanto a fracaso escolar o no, que me parece otro tema- al leer el plan de estudios y observar el resultado en la juventud juvenil que se pasea por las calles.

De este modo, puesto que asumo que mis hijos, si depende del Ministerio o en lo que depende de él, van a ser unos absolutos zotes, por lo menos que aprendan a relacionarse con todo tipo de gente, incluso del sexo complementario. Es un triste consuelo, ya lo sé, pero no me quedan muchos más.

Anónimo dijo...

Me parece un acertado tema para debatir.
Sería interesante echar un ojo (o varios... según la disposición que cada uno tenga) a la Convención relativa a la lucha contra las discriminaciones en la esfera de la enseñanza de la Unesco (1960). En ella se afirma que la creación o el mantenimiento de sistemas o establecimientos de enseñanza separados para los alumnos de sexo masculino y para los de sexo femenino, siempre que estos sistemas o establecimientos ofrezcan: facilidades equivalentes de acceso a la enseñanza; dispongan de un personal docente igualmente cualificado; así como de locales escolares de igual calidad; y permitan seguir los mismos programas de estudio o programas equivalentes (art. 2.a) no se considerará como constitutivo de discriminación.

Por ello, respecto al tema de la coeducación-educación diferenciada yo diferenciaría entre sistemas de escolarización y filosofía educativa que subyace, o tipos de educación. En efecto, como escribía en otro sitio, los planteamientos coeducativos van a compartir una misma filosofía educativa aunque puedan diferir en la política de escolarización. Esta filosofía educativa a mi juicio tiene dos peligros. Por un lado, erigir un modelo antropológico que podríamos caracterizar como historicista, y por otro, confundir educación con socialización. Sorprendentemente, desde la coeducación también se defiende la "educación segregada" para favorecer el "woman power".
En fin, el sistema de escolarización no es tan pernicioso como pueda serlo el tipo de educación, los valores que se van a transmitir en uno u otro sentido. Sobre todo porque a través de la coeducación se nos está vendiendo una "perspectiva de género" que en muchos casos va más pero que mucho más allá de la mera discriminación positiva a la mujer o la lucha o prevención contra los abusos o discriminación de las mujeres. Bueno... el guante está ahí...

Juan G. dijo...

Sólo firmar el comentario anterior... que alguas veces los medios informáticos tienen vida propia... bueno pues lo de antes lo firma Juan G.