martes, octubre 31, 2006

Ya llega, ya viene, la educación para la ciudadanía ya está aquí. ¿Cómo habremos podido vivir sin ella?

Me acaba de llegar un último borrador sobre la asignatura de Educación para la ciudadanía domesticada. Como el anterior, ya comentado en este blog, éste resulta un engendro lleno de freses bondadosas y de pensamiento políticamente correcto. Más adelante y con más tiempo quizás haga un comentario más extenso. Hoy sólo voy a resaltar algunos aspectos positivos del nuevo borrador, para que no se diga. Y es que en la nueva versión ha desaparecido el objetivo tan útil como incomprensible que decía “Comprender la dimensión moral de las personas y la necesidad de regular las relaciones interpersonales mediante sistemas de reciprocidades afectivas y normativas”. Se ve que algún lince había realizado su tesis doctoral sobre el tema -hoy escribimos de casi todo- pero finalmente no ha colado. También desaparecen, y esto sí que es de agradecer, los objetivos referidos a las libertades colectivas que tanta gracia debían producir a los nacionalistas totalitarios como sudores fríos a Savater y otros, entre los que me incluyo.

miércoles, octubre 11, 2006

El estado nos da becas para libros. ¡Qué bueno es el estado con nosotros!

Durante estos años, y de manera creciente, el estado va aumentando el dinero destinado a becas de libros de texto. Parece difícil oponerse a medida tan majestuosa y tan bonachona. Sólo tengo un par de dudas que paso a escribir. Si el estado es tan bueno con nosotros ¿Por qué se empeña en tener que darnos el dinero en lugar de no quitárnoslo antes de manera forzosa? Hay todo un rito, o mejor dicho una pedagogía, en el sistema de petición de becas, espera de plazos, mirada de listas..., que termina produciendo en el "ciudadano" la terrible sensación de que es el estado el que nos da algo que le pertenece a él. Y nos lo da por que es bueno y solidario ¿qué mejor sistema para conseguir siervos obedientes? La tendencia además no acaba ahí pues vamos directos a un sistema de "gratuidad total", si al final les salen las cuentas a los "gestores del bien común", con lo que eso significa para las editoriales, que se frotan las manos pues no tendrán que competir con el público individual a través de miles de comercios sino que valdrá con sobornar, perdón "negociar", con una sola autoridad.
Bloqueo del mercado y, consecuentemente, aumento del precio de los libros de texto. Reconociendo que éste es un mercado ya bastante intervenido, un futuro de libros pagados por el estado no mejoraría las cosas sino que las empeoraría y encarecería.

Pero es que además, como siempre que se introduce el falso criterio de la gratuidad, se devaluará el producto, pero ¿a quién le importa la auténtica educación de la gente si eso nos reporta un buen puñado de votos? (Debemos recordar que no hay partido que proponga medida alternativa a las becas). Los libros, viene a decir el sistema que nos hemos dado -dicen los cursis-, ya no son algo sobre lo que debas preocuparte, papá estado lo hará por ti, duerme feliz y ocupa tu dinero, tus decisiones y tu cavilar en las cosas que realmente te importan, el DVD, el coche, la moto, la tele de plasma....

No creáis que estoy contra las ayudas del estado por multimillonario, sólo estoy a favor de su desaparición en ciertos sectores ¿qué tal un sistema de desgravaciones brutal? Al menos cuando hacemos la declaración sabemos que es nuestro dinero el que nos quitan y nos sentiríamos menos agradecidos con quien no tenemos que ser agradecidos. Eso sí sería educación pública y cívica.