martes, octubre 31, 2006

Ya llega, ya viene, la educación para la ciudadanía ya está aquí. ¿Cómo habremos podido vivir sin ella?

Me acaba de llegar un último borrador sobre la asignatura de Educación para la ciudadanía domesticada. Como el anterior, ya comentado en este blog, éste resulta un engendro lleno de freses bondadosas y de pensamiento políticamente correcto. Más adelante y con más tiempo quizás haga un comentario más extenso. Hoy sólo voy a resaltar algunos aspectos positivos del nuevo borrador, para que no se diga. Y es que en la nueva versión ha desaparecido el objetivo tan útil como incomprensible que decía “Comprender la dimensión moral de las personas y la necesidad de regular las relaciones interpersonales mediante sistemas de reciprocidades afectivas y normativas”. Se ve que algún lince había realizado su tesis doctoral sobre el tema -hoy escribimos de casi todo- pero finalmente no ha colado. También desaparecen, y esto sí que es de agradecer, los objetivos referidos a las libertades colectivas que tanta gracia debían producir a los nacionalistas totalitarios como sudores fríos a Savater y otros, entre los que me incluyo.

1 comentario:

AVATAR dijo...

Muy buenas:

No diré nada de este post ni del anterior porque básicamente estoy de acuerdo contigo. Así que a ver si te lo curras y escribes temas en los que no esté de acuerdo. Que ya está bien, hombre.

Saludos y a ver si nos vemos...

Juanfran