martes, noviembre 28, 2006

De cómo adoctrinar a la infancia sin disimulo.

Aún estoy elaborando respuesta para las dos inteligentes réplicas al post El estado debe formar ciudadanos.....(y los lobos deben cuidar gallineros). Sin embargo, no me resisto a enseñaros esta joya del adoctrinamiento y la estupidez humana que he localizado en youtube. Ciertamente es educación cívica, y, al parecer según sesudos analistas, es democrática. Quizás el video no responda más que al “balanceo” ideológico de una sociedad y de un pensamiento al que la escuela no tiene más que seguir y, no obstante, no puedo más que pensar por qué no es posible oponerse al movimiento del columpio. O libertad o nada.

3 comentarios:

Juan G. dijo...

Gracias por el documento visual... es de lo más interesante para quienes atacan el valor formativo de la memorización...
Llendo al grano... formalmente, no me parece "deseducativo" que la niña haya aprendido ese discurso si se han salvado para ello algunos requisitos. El primero que sus padres lo compartan, que hayan tenido libertad para elegir ese tipo de educación, y el segundo que no se haya actuado coaccionado con violencia para que se lo aprenda.
Considero que lo importante no es que lo haya "aprendido", sino que tenga el espacio de libertad y pluralidad suficiente para que ella misma pueda hacer una lectura crítica de ese discurso y de todo lo que conlleva.
A ver, me explico, a mi personalmente me podría gustar que mi hijo aprenda en la escuela una serie de oraciones (de hecho muchas veces sucede, que les enseñan canciones sobre Maria o Jesus, con tres años, incluso a niños cuyos padres quizá no son católicos, pero que llevan a su hijo a un centro religioso), a mi me puede parecer positivo, y creo que estariamos en el mismo caso. Un niño recitando el credo, o el padre nuestro no tiene porque entender la trascendencia de lo que expresa. Para mí, como padre las convicciones religiosas pueden ser las más relevantes, pero otros padres pueden considerar que sus convicciones filosóficas o morales son igualmente relevantes y verdaderas.
Considero que lo importante, educativamente hablando, no es tanto que un niño aprenda un discurso de ese tipo (podrían hacerse consideraciones pedagógicas sobre el uso de la memoria o la ideoneidad didáctica de seleccionar ese texto en lugar de otro texto, etc) lo relevante es si lo hace en un espacio de libertad y pluralidad suficiente como para que otro niño pueda aprender un discurso radicalmente contrario, en las mismas condiciones.
Como padre puedo considerar que aprender discursos de ese tipo no es educativo, porque mis convicciones van en otra dirección. Pero si es educativo que pueda existir la posibilidad para hacer una cosa y la otra. Y sobre todo es educativo que lo que quiero para mi hijo y lo que hace en la escuela vaya en la misma dirección.
Otro aspecto, material, sobre el contenido concreto, es que ciertamente el discurso roza la conculcación de varios Pactos internacionales sobre derechos humanos (antendiendo a las finalidades educativas) y la Carta de las NU. Entre las finalidades que señalan los textos internacionales de DH figuran la educación para la paz y la comprensión mútua entre los pueblos (lo digo de memoria, no recuerdo exactamente las palabras), algo que no aparece reflejado en el discurso. En este sentido una educación que atenta contrar las finalidades expresadas en los textos internacionales de DH es reprobable. Pero considero que la propia conciencia y las convicciones están por encima y son previas a las legislaciones por muy "humanitarias" que parezcan.
Otra cosa bien distinta es que mis propias convicciones sean las que deben orientar y dirigir la vida de alguien que no soy yo, ahi debe existir una "conciliación entre intereses" primando el interés del educando. Vamos que si mi padre quiere que sea médico, pero a mi me gusta la abogacía... que sea mi padre el que se ponga a estudiar medicina... obviamente en todo esto hay que atender y entender el grado de autonomía que tiene el educando para tomas este tipo de decisiones... no porque los niños no quieran asistir a clase debe "permitírseles" ese "derecho", etc. etc.

AVATAR dijo...

Si el problema es que no se avisa nada de eso con antelación. Si llevas a tu hijo a un colegio religioso, es esperable que aprenda oraciones o principios religiosos, pero si le llevas a un colegio público o simplemente no religioso, te puedes encontrar con cualquier cosa. Al final, me temo, depende más del profesor o del "claustro" (no sé si se sigue llamando así). Si a la hora de meter a tu hijo en un colegio (y partiendo de que se pudiera elegir libremente este tema, que esa es otra) te informaran de que en ese centro no se va a celebrar la navidad (por poner ejemplos "actuales"), ya que vivimos en un estado aconfesional (Halloween como no es confesional es otra cosa...), pues vale, meto a mi hijo o no lo hago. Pero lamentablemente no es así.

Pero vamos, que siempre ha sido así. Yo nunca fui a ningún colegio religioso y según le soplaba el aire al profesor en cuestión, así te iba.

Almudena F. dijo...

Yo me pregunto las siguientes cuestiones después de ver el vídeo del enlace: ¿esta niña es "normal" o posee una capacidad de memoria por encima de la media? Porque echar semejante discurso con 8 añitos y sin equivocarse ni una sola vez, hacerlo con grandes dotes de teatralidad (los gestos cuando tocan, no como suele ocurrirle a nuestros niños, que hacen un bailecito de cualquier cosita y lo más común es el absoluto desacompasamiento entre letra y gestos y ritmo de la canción...) y con un entusiasmo que no decae. Una gran proeza en apariencia. Habría que disponer de más información sobre el caso: cómo lo ha aprendido, con qué incentivos (positivos/negativos), quién le ayudó a hacerlo, cuánto tiempo invirtió en aprenderlo...Esta niña, Nazareth, para más inri, que menciona a Dios varias veces a lo largo de su discurso (y no la han fusilado ni nada), me produce cierta inquietud, cierta intranquilidad como madre. ¿Por qué mi hija de 8 años, como ella, lleva más de un año para aprenderse las tablas de multiplicar? Nazareth, en su lugar, seguro que ya se sabría hasta la tabla de los elementos de química, con sus correspondientes pesos moleculares, etc.
Quiero comentar una anécdota por si a alguno se le está ocurriendo que pretendo comparar la eficacia de los sistemas educativos totalitarios frente a la de los sistemas educativos de países democráticos. No, no va por ahí la cosa.
Probablemente, Nazareth lleve desde el seno de su madre escuchando lo mismo una y otra vez. Bolívar, "nuestro presidente el libertador", bla, bla, bla. Hace poco me encontré con una nueva alumna en mis clases de español para inmigrantes. Una chica china de 18 años, apenas ocho meses en nuestro país. Se notaba que había recibido enseñanza en su país de origen, una muchacha inteligente, capaz de procesar nuevos conocimientos, con una base sólida de gramática española allí estudiada.
En la clase aquel día había un joven argelino, que huyó de la guerra de su país hace años, siendo un adolescente, que emigró a Inglaterra y allí estudió leyes. En sus ratos libres era profesor en una escuela coránica, musulmán practicante. También había una mujer brasileña, que antes de venir a España se dedicaba a la educación de niños menores de tres años.
No recuerdo muy bien cómo salió el tema del nazismo, los totalitarismos, la tolerancia, la integración en sociedades diferentes a la propia, el racismo...Nos quedamos todos boquiabiertos: no sabía nada de Hitler ni del genocidio del pueblo judío. No sabía quiénes son los judíos. Ni los musulmanes, ni los cristianos, ni los budistas...No había escuchado nunca nada de Jesucristo, Mahoma...Pero es que ni siquiera sabía qué era la II Guerra Mundial.
Supongo que en CHina el sistema educativo dedica muchísimas horas a preparar homenajes a los altos dignatarios del Partido con cientos y miles de niños reproduciendo discursos y bailes de forma totalmente sincronizada (imaginemos la de horas de entrenamiento que debe requerir eso, si aquí ya con veinte niños en clase algunos se vuelven locos para que los niños aprendan un poema medianamente sencillo, muchísimas más que a la enseñanza de historia universal, por ejemplo, no digo ya de nociones básicas culturales de cada religión (imagino que el vacío es premeditadamente total.

Cada Estado diseña su sistema educativo para conseguir unos fines determinados. La muchacha china ha logrado sobrevivir hasta ahora sin necesidad de conocer unos hechos históricos que fracturaron no sólo a Europa, a occidente en general. La niña Nazareth vivirá tan feliz sin acceder seguramente a aquella parte de la Historia y del conocimiento humano que a su "señor presidente" le interese ocultar y suprimir.
Mi niña María, de 8 años, vive tan feliz sin saber quién fue Bolívar, qué es eso tan complejo de los mercados sudamericanos de los que Nazareth aporta tanta sigla y tanta demagogia.
Y ahora me estoy acordando de una conversación entre Saint-Exupery y el principito: a los mayores les cuentas que tienes un nuevo amigo y te preguntan cuántos años tiene, cuántos hermanos tiene, en qué casa vive (para traducirlo a números, es decir, a dinero). En cambio no te preguntan si le gustan las mariposas, si lleva un cordero en el bolsillo....(como el principito lo llevaba).

¿Será Nazareth feliz echando ese rollo de tres minutos a su presidente? ¿Será más o menos feliz que mi hija María, que a su misma edad todavía no se sabe las tablas de multiplicar pero vive en una sociedad que le permite pensar y opinar libremente, en la medida de sus posibilidades,sin temor a represalias hacia ella o su familia por hacerlo? ¿Será más feliz la muchacha china que no se ha enterado de los fundamentos históricos cruciales de nuestra cultura occidental y parece que vive en los mundos de Yuppi?
Esas son las cuestiones que me vienen a la cabeza después de ver el vídeo...¿Alguien le dirá a Nazareth en algún momento de su prometedora vida política eso de "por qué no te callas" cuando tenga que relacionarse con personas educadas según unos principios tan diferentes?

Perdón porque los términos de mi comentario no están a la altura académica del Profesor David. Yo los hago como madre de familia y persona ajena al mundo universitario.