domingo, diciembre 10, 2006

Yunus ¿premio Nobel de educación?

El día de hoy, Muhammad Yunnus ha recogido el galardón de premio Nobel de la Paz 2006. Como aviso a navegantes debo confesar que no considero que estos premios, especialmente en esta categoría, resulten un indudable aval de calidad que presentar a Dios el día del juicio final. Desgraciadamente en la nómina de premiados aparecen gentes, que siendo generosos, poseen una dudosa reputación como seres que han contribuido a un mundo mejor. Para no herir susceptibilidades me abstendré de dar nombres concretos y que cada cual, repasando la lista, encuentre sus propios "infiltrados".
Sin embargo, a pesar de esa "sana" sospecha debo reconocer el acierto de este año al premiar a Yunus. Sólo pondría, como explicaré más adelante, un pequeño reparo a la categoría elegida. No me cabe duda de que Yunus y su banco Grameen merecen un reconocimiento por la idea de los microcréditos y por su valor para llevarla a cabo. No obstante, Yunus, antes que un promotor de la paz al uso, es sobre todo un educador social. Quizás a algunos no les suene muy bien que alguien que, en el fondo sólo es un banquero y un profesor de economía, pueda ser considerado también, como educador, y sin embargo lo es. Lo es, no a pesar de ser banquero, sino por ser un banquero que confía más en las personas que en las instituciones estatales. ¿Acaso hace otra cosa que dar créditos?, ¿acaso no pide intereses por ellos?, ¿acaso quiere que su banco pierda dinero? El banco Grameen pide intereses, quiere ser un banco rentable y no una maquinaria de tirar el dinero en verborrea y costosísimos programas de ayuda que mayoritariamente se comen el dinero en una burocracia infame. Lo que convierte, en mi opinión, a Yunus en candidato al premio Nobel de Educación, categoría que desgraciadamente no existe, es su extraordinaria confianza en el ser humano, su confianza en la capacidad de trabajo, su confianza en la dignidad, y, sobre todo, su confianza en la sabiduría personal. Para Yunus, casi todos los seres humanos, incluso los más pobres, son capaces de conocer lo que necesitan para su vida y para prosperar "por sus propios medios", sólo necesitan libertad y confianza. En educación social estamos acostumbrados a explicar la pobreza en términos altisonantes, la globalización, la economía neoliberal, la brecha informativa, bla, bla, bla..., y como nosotros, los inteligentes, universitarios y políticos, conocemos bien la génesis de los problemas, también somos los que tenemos que ofrecer altruistamente las soluciones a esos ignorantes incapaces de encontrarlas por sí solos. Creo que Yunus nos ha enseñado que las cosas no son así. La labor de Yunus es económica, social y sobre todo... educativa.

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