viernes, octubre 12, 2007

Perplejidad e ignorancia

En educación, y en muchos otros aspectos de la vida, no es fácil interpretar correctamente todo lo que pasa hoy, asunto imprescindible para encontrar buenas soluciones. Junto con artículos y comentarios relativos al famoso velo, ya tratado aquí y que todavía colea, estos días también han goteado, trágica y rutinariamente, problemas relacionados con la violencia en las aulas, como la agresión a un profesor en un centro de Málaga, o algunos casos de acoso escolar de los que suelen escucharse periódicamente en los medios. Por supuesto, no han faltado las consabidas referencias al mundo que podemos englobar en el entorno de educación para la ciudadanía, todo un clásico ya en las secciones periodísticas dedicadas a la educación. Tanta murga con la ciudadanía puede llevar a algún mal pensado a creer que se trata de una diversificación de mercado ante el panorama de un negocio a la baja. Como enseñar no parece que a nuestra escuela se le haya dado muy bien, ha decidido probar con la moralina, a ver si se le da mejor. Yo mismo he experimentado en mis carnes ese afán moralizante. El ayuntamiento de Alcorcón ha repartido "gratuitamente" en todos los colegios públicos, (sí, sí, ya se que la culpa es mía) un completísimo material didáctico para favorecer, dicen, la igualdad de oportunidades. Básicamente una basura envuelta en celofán ad hoc para no parecer tal en nuestra sociedad. Así, me he enterado que no debo educar a mis hijos e hija de manera diferente, ni consentir que tengan juguetes diferenciados sexualmente. A ver como me las arreglo para convencer a Pablo de que los juguetes que cree de su hermana son también para él y que deberá cambiar su barco pirata por la Bratz. Supongo que me montará un pollo pero todo sea por obedecer al ayuntamiento como buen ciudadano. No lo voy a tener fácil pues el lúdico y nunca adoctrinante material tiene en su primeras páginas una ficha con diferentes juguetes y una sencilla pregunta ¿cuáles son de niño y cuáles de niña? El tío clavó los prejuicios más rancios y se asignó la pelota para él y la muñeca para su hermana. Además, en una labor de espionaje he observado que sus agrupamientos en el patio son puramente sexistas. Alguien debe haber tejido una confabulación intolerable pues los niños van con los niños y las niñas con las niñas. Aconsejaré al ayuntamiento que envíe policía al patio para evitar que niños de cuatro años frustren los planes de los ideólogos de género.
En fin, confieso con sinceridad y para mi propia decepción, que no tengo soluciones globales para atajar esos y otros problemas como el fracaso escolar, la integración, o cualquier otro que cada uno pueda imaginarse. Actualmente abundan voces a favor de la solución Sarkozy, que aunque es en origen conservadora podría considerarse transversal pues engloba a muchos pensadores de la izquierda clásica francesa e incluso a algún español. No me suena mal su mensaje educativo, recuperación de la disciplina, el valor de la cultura, el respeto, etc. Creo que es una solución que tendría éxito en una situación de libre mercado educativo pues es un mensaje que sería ampliamente comprado, pero para mi desesperación se trata de una solución que no quiere, al menos en Francia, ser testada en libertad pues aparece como la imposición del actual gurú de moda en el país Galo, su nuevo salva patrias. Sinceramente, no veo a Sarkozy liberalizando el vetusto sistema francés hipercentralizado y ultraestatalista. Si fuese tan liberal como dicen no debería tener miedo a que su propuesta educativa fuese testada junto con otras miles de posibilidades, en caso de éxito sobrevivirá y se impondrá sola, como lo han hecho los airbags o el abs, si no, el mercado la depura y punto, como ha pasado sin mayores traumas con el encaje de bolillos, los herreros o los ordenadores Atari.
Afortunadamente, siempre nos quedaran los británicos para imaginar soluciones mejores y más libres.

2 comentarios:

César dijo...

Se empeñan en que todos seamos iguales y lo cierto es que somos bien distintos.

No hay más.

Anónimo dijo...

Me agrada poder re-plantearme y reflexionar temas de actualidad gracias a las entradas e intervenciones hechas.

Si me admitís una petición, me encantaría conocer diversos puntos de vista (con tintes pedagógicos y no políticos claro) sobre la Ley de MEmoria Histórica e implicaciones varias.

Gracias