miércoles, diciembre 19, 2007

El control de la oferta y los monopolios educativos.

Leo en el país una nueva versión de viejos, viejísimos argumentos para limitar la libertad de elección de centros. En este caso el tema se aborda desde la óptica de la inclusión de los inmigrantes para evitar la creación de guetos en escuelas públicas. Las respuestas son también las típicas y se basan en la desconfianza hacia la elección y la necesaria sumisión de la misma frente a valores presuntamente superiores como la inclusión. Me parece significativa, en este sentido, la reflexión del representante de USTEC-STEs "Existe una doble red y se ha santificado el derecho de elección de los padres, lo que ha provocado una gran fractura social. Hay centros que seleccionan porque cobran cuotas o tienen un ideario religioso, y eso dificulta el acceso de quien no puede pagar o de quien es de otra religión. En la pública se concentra la clase media, media-baja y los inmigrantes. Si nos planteamos redistribuir, habrá que hacerlo con todo el alumnado, no sólo con los inmigrantes; si a unos los reparten y otros eligen, estamos ante una discriminación flagrante. Se trata hacer escuelas heterogéneas, que son las que funcionan mejor y aumentan la calidad. Como en Finlandia". ¡Qué cándido parece a veces el totalitarismo cuando hablamos de educación! La propuesta es claramente distribuir entre todos los centros desde la mirada benefactora de una entidad central, comisión de escolarización, al ganado educable. Esta unidad central es buena, no egoísta como los padres, y por supuesto actúa buscando el bien social. Propongo un ejercicio mental. Imaginemos este modo de razonar aplicado a otro ámbito, por ejemplo las vacaciones. En este caso el argumento podría sonar más o menos así, "Existe una doble red -o la playa o el pueblo- se ha santificado el derecho de la gente a elegir donde quiere pasar sus vacaciones -(por supuesto, elegir entre playa o el pueblo es toda la elección a la que tienen derecho)-, lo que ha provocado una gran fractura social. Hay hoteles que se seleccionan porque están en las playas, cobran cuotas o son nudistas. En los pueblos se concentra la clase media, media-baja, y los inmigrantes. Si nos planteamos redistribuir, habrá que hacerlo con todo el mundo, no sólo con los inmigrantes; si a unos los reparten y otros eligen, estamos ante una discriminación flagrante. Se trata de tener vacaciones heterogéneas, que son las más divertidas y aumentan el descanso como en Cuba". Creo que soy injusto en esto último pues ni en Cuba son capaces de tratar a los individuos como a ganado al que haya que estabular en sus vacaciones.
Es obvio, al menos para mi, que a nadie en su sano juicio, ni siquiera aunque fuese político, se le pasaría por la imaginación que pudiésemos distribuir las vacaciones de la gente de esta manera porque todos asumimos como normal que el estado no tiene que decirme cómo y dónde pasar mis vacaciones ¿qué ha pasado para que en educación no pensemos así y cualquier excusa suene válida para limitar la libertad de elección y justificar la estabulación humana? Creo que el problema de los guetos es básicamente un problema de falta de oferta provocado por el control de la competencia y de la financiación que el gobierno ejerce sobre la educación escolar. El estado jamás cerrará un centro público por ineficaz, controlará la oferta para que ningún centro público se quede sin clientes forzosos. Si se permitiese la expansión libre de la oferta y el cierre de los centros no demandados muchos de los problemas de guetos desaparecerían. Si además se adoptase una política de cheque escolar y se creasen cheques mejor dotados para el alumnado más complicado y si, por último, se pagase a los docentes en función de su desempeño quizás las cosas cambiasen. Mientras ese momento llega tendremos que escuchar argumentos que en el resto de las facetas de la vida consideraríamos totalitarios porque lo son.

viernes, diciembre 07, 2007

Breve apunte sobre PISA. A vueltas con la equidad.

Se publicó el martes 2 de diciembre el famoso informe PISA del que toda persona interesada en los sistemas educativos tendrá noticias. Si queréis leerlo entero lo podéis encontrar aquí. Éste es el informe suministrado por el ministerio de educación español. Por supuesto, el informe, escrito bajo una apariencia tecnocrática, está lleno de política.
No voy a entrar a comentar los resultados porque con ellos se puede defender casi cualquier cosa. Me voy a centrar ahora sólo en un apunte referido a la filosofía de la interpretación de algunos datos.

El punto 2.II del informe se titula: Resultados y equidad. Dispersión y coeficientes de variación de los resultados. Según la interpretación corriente y la que realizan los técnicos que diseñan el informe una menor dispersión de los datos, siempre que éstos no estén influidos por lo que llaman el efecto suelo o el efecto techo, manifiesta una mayor equidad del sistema. En este punto España obtiene una dispersión 16 puntos menor que la media de la OCDE lo que se interpreta como que "este resultado pone de manifiesto que el sistema educativo español es comparativamente uno de los que ofrece mayor equidad a sus alumnos" (página 43 del informe).

Nuestro sistema es más homogéneo ¿por qué se llama a esto equidad? La equidad está definida en el Diccionario de la RAE como : 1. Igualdad de ánimo. 2. Bondadosa templanza habitual. Propensión a dejarse guiar, o a fallar, por el sentimiento del deber o de la conciencia, más bien que por las prescripciones rigurosas de la justicia o por el texto terminante de la ley. 3. Justicia natural, por oposición a la letra de la ley positiva. 4. Moderación en el precio de las cosas, o en las condiciones de los contratos. 5. Disposición del ánimo que mueve a dar a cada uno lo que merece.

A mi entender, de esta definición no se deriva que la igualdad de resultados, que es lo que expresa la homogeneidad, pueda ser considerada como equidad a no ser que interpretemos que la acepción 5ª, "disposición del ánimo que mueve a dar a cada uno lo que merece", equivale a buscar que el otro no tenga más que yo en ningún aspecto.

Nuestro sistema manifiesta una carencia de alumnos sobresalientes y eso es visto como un síntoma de la equidad cuando se podría igualmente ver como síntoma de injusticia, además de síntoma de ceguera pues equivale a pensar que la existencia de gente excelente es un handicap para todos pues no todos tendrán la misma posibilidad para acceder a los mejores puestos que serán copados por gente del máximo nivel.

Un apunte para la tranquilidad de los preocupados por la "equidad" que, por lo visto, para los informes PISA, significa igualdad de resultados y no sólo de oportunidades. Estén tranquilos, en nuestro país es obvio que muchos de los puestos más importantes están al alcance de cualquiera pues todo el mundo sabe que para llegar a ministro, por ejemplo, no hace falta ni de lejos haber logrado la excelencia académica.

Ahora en serio, la existencia de personas con desarrollo excelente es un bien para todos, y no una pérdida para la obtención de un sistema de igualdad de oportunidades, pues la buena preparación de uno ofrece oportunidades no sólo para el mismo sino también para los demás.

lunes, diciembre 03, 2007

De estadísticas y otras cosas.

Pensaba titular esta entrada "de estadísticas y otras mentirijillas" pero me acordé de mi amigo J.L y me contuve. Estos días pasados se filtró con gran enfado de la ministra y de algún sindicato, el informe PISA 2006 que se hará público completo el martes cuatro de diciembre. Los informes PISA son gigantescos trabajos estadísticos que tratan de medir el resultado académico en los países de la OCDE y algunos asociados. Sólo se filtraron los datos correspondientes a ciencias y, la verdad, no nos dejaron en una posición realmente envidiable. Según la tabla que podéis consultar en la revista maligna que se atrevió a adelantar la noticia ocupamos el puesto 31 de 57 países. Vaya por delante que soy escéptico con respecto a las interpretaciones que se suelen hacer de los datos de este tipo de informes, y además no soy el único. Sólo por jugar un rato con estos datos parciales, me atreveré a relacionar esa lista y nuestra posición en ella con otra lista, el índice de libertad económica publicado por la Heritage Foundation. Debo advertir que la comparación no tiene ningún carácter científico pues el liberalismo económico no supone en modo alguno liberalismo educativo, asunto que como todos saben no existe. Dicho esto, resulta curioso constatar atendiendo a esa lista que de los 26 países más liberales que nosotros 20 obtienen mejores resultados en el informe PISA. De los otros seis, tres no aparecen en el informe PISA, Singapur, Trinidad y Tobago, y las Bahamas. Los otros tres son Lituania, que está en el puesto 22 del índice de libertad económica, aparece justo detrás de nosotros en el informe PISA, Luxemburgo, que es el octavo país del mundo con economía más libre, está dos puestos más abajo que España en PISA y Chile que, aunque detrás de nosotros teniendo economía más libre, es, sin embargo, el mejor país de toda América Latina tanto en libertad económica como en resultados PISA. ¿Alguien puede encontrar mejores correlaciones para explicar nuestra situación?