Otra educación es posible, -aunque seguramente no la que tú piensas-.
Traigo este texto a este blog como ejemplo de los continuos y machacones ataques que desde el mundo de la teoría de la educación, sobre todo cuando se habla de formación moral, se hacen al liberalismo considerado como el gran Satán de la pedagogía y la humanidad entera. Aunque es laborioso tratar de desmontar estos dogmas, resulta una tarea indispensable para los que creemos en la absoluta necesidad de libertad de empresa, también -o sobre todo- en el campo educativo.
Ejemplos para pensar de a favor del liberalismo económico hay muchos, sólo hace falta abrir los ojos.
En 1998 dos jóvenes informáticos, Larry Page y Sergey Brin fundaron el buscador google en una decisión no exenta de riesgos pues el mercado ya tenía un campeón que se llamaba Yahoo. Ni Larry ni Sergey robaron ni sobornaron a nadie para fundar su empresa, sólo innovaron, arriesgaron y confiaron en que ofrecían un producto atractivo y útil a la gente, mejor que el que existía, y que sólo funcionaría si un gran número de personas lo utilizaban de manera voluntaria y reiterada.
En Abril del año 2005, uno de esos hombres que tanto arriesgan su patrimonio, un político llamado Jacques y apellidado Chirac, anunciaba la creación de un buscador quaero que haría la competencia frente a ese asqueroso monopolio norteamericano en el mundo de internet. Apoyado con dinero que no es suyo se lanzó, junto con el gobierno alemán, a la aventura de crear un buscador al que destinaría la nada despreciable cantidad de 2500 millones de euros, -existen maneras absurdas de tirar la pasta, pero el estado es líder en innovación en este campo-.
Recientemente el gobierno alemán anunció su intención de bajarse de un proyecto sólo basado en las ansias imperiales de políticos que, éstos sí que sí, se sirven de la humanidad ¿deberemos llamarlos neoliberales?

