martes, septiembre 30, 2008

Inflación

Los economistas austriacos nos dicen que la inflación es un fenómeno económico caracterizado por un continuado incremento de los precios a causa del aumento de la masa monetaria. Supone un proceso de empobrecimiento progresivo que afecta a la mayoría de la población aunque en diferente medida. Aunque el aumento de los precios es el fenómeno más visible de la eterna tentación de darle a la máquina de hacer billetes sin respaldo real que experimentan todos los gobiernos, no es ni mucho menos el único.

El aumento del dinero, sin base real en ahorro, fomenta las malas inversiones y de la creación de burbujas. Vivimos en un momento lleno de ese tipo de burbujas, la del ladrillo es la más evidente pero no la única. En la universidad, al menos en las titulaciones de ciencias sociales y humanidades aunque seguro que también en las demás, también hemos vivido nuestro proceso de creación de burbujas, tanto en el número de titulaciones ofrecidas con respaldo oficial, es decir pagadas por el estado y no por la demanda, como en el de universidades, profesorado, y de asignaturas, muchas de las cuales son, literalmente, humo. Estas burbujas tienen efectos perversos en las partes sanas del conocimiento pues todo acaba desprestigiado. Como toda burbuja que se precie ésta no puede hincharse indefinidamente. Alguna vez estalla y sale a la luz el fraude fruto de las malas prácticas. En nuestro caso la caótica reforma de planes de estudio ha actuado como alfiler para que en algunas titulaciones salga a la luz el asunto inflacionario. Como pasa en la economía real nos vemos empujados básicamente a dos posibilidades una fácil y otra difícil. La fácil es pedirle al estado que siga pagándonos la fiesta a unos pocos con el dinero de muchos. La difícil es purgar el sistema eliminando lo superfluo, manteniendo lo nuclear y recuperando las bases que permiten construir un conocimiento realmente valioso. Este proceso, que será doloroso, sólo es posible mediante el trabajo bien hecho. ¿Podremos hacerlo?

8 comentarios:

Sarilla Malibú dijo...

Pero bueno... ¿¿¿dónde está el tipo optimista que me dió clase???

Por supuesto que podréis eliminar lo superfluo... toda crisis implica un cambio.Para bien o para mal.
Por ejemplo, con la crisis la gente gasta menos gasolina, y coge menos el coche (o debería)
Esto es positivo para el medio ambiente y para la salud. (no creo que sea sano coger el coche para ir a por el pan estando la tienda a 5 minutos, por ejemplo)

De sobra sabéis que en la universidad aún queda gente a la que le gusta estudiar, acceder al conocimiento de otro modo. La cuestión es priorizar a la gente que quiere aprender, no a la que quiere pasar de curso y punto.

Por cierto...protesto... ¡¡La gente becada no somos un problema!! Sin becas en ciertos casos no se puede estudiar, no creo que deba desaparecer esa opción por ser subvencionada por los impuestos de otras personas. Lo que hay que purgar es la opción de tener beca cuando te estás tocando las narices, que no es lo mismo ni mucho menos.

Saludos cordiales.

César dijo...

Presupuestos de la concesión de becas:

- obtener un título universitario es algo positivo.
- como "instrucción universitaria" es a día de hoy equivalente a Educación, es además de positivo, un derecho recogido en la Constitución.

otros presupuestos:

-determinados derechos son más importantes que otros, en este caso, el derecho a la educación de unos pocos es más importante que el derecho al libre uso de los recursos propios de unos muchos (fácilmente traducibles éstos por el "derecho" a la educación, a la vivienda, a la cobertura sanitaria etc.) Vamos que el que mis amigos y yo vayamos a la universidad es más importante que cualquier cosa que le pase o no le pase (omisión) a cualquiera fuera de nuestras fronteras (pongo este ejemplo para no entrar en un debate sobre matices de impuestos y su utilización) Y por si acaso hubiera ganas de llamarme demagogo miren (http://www.juandemariana.org/comentario/1969/impuestos/pagamos/). Los que más pagan impuestos son la clase media, justamente aquellos que no disfrutan de todas las comodidades, incluídas las consideradas como "básicas" si no es a un nivel cuanto menos precario, básico o como mucho elemental.

Con todo esto, Sara: las becas son, no un problema, sino una tragedia. Todos los alumnos universitarios de la universidad pública están becados, unos más y otros menos y ésto me parece inaceptable. Por qué? Por el COSTE DE OPORTUNIDAD (David introduce este concepto en tus aulas, de veras). El que un universitario medio pague un porcentaje ínfimo del coste real de sus estudios me parece una falta de respeto si no, un atentado al derecho a la libertad de las personas.

Dos soluciones: cuantificar realmente la matrícula (que los estudiantes paguen lo que realmente cuestan los estudios) y otorgar un número de becas minúsculo en comparación a los tiempos que corren (sería un mal menor). Vamos que a las rentas más bajas y sin suspensos podría plantearse concederles becas...

Solución perfecta: privatizar todas las universidades y si esto fuera inalcanzable hoy día: privatizarlas al menos a nivel organizativo pese a que la socialdemocracia es incompatible con ésto último ya que todo debe ser planificado por el Estado que gestiona lo común, lo cual es incompatible con ceder libertades a las instituciones "comunes" ya que discriminar desde el Estado o permitir la discriminación (sin entrar a especificar en base a qué criterios) está mal cuando no se hace a favor de lo que decide la mayoría que votó en las elecciones claro...

Para terminar, a corto plazo sueño con un mundo donde el adulto que quiera seguir formándose trabaje muy duro -si hiciera falta- para lograrlo, anteponiendo su Formación a caprichos y necesidades menos básicas. La crisis del "título universitario" no es más que la masificación de éste en el mercado laboral, lo esperpéntico es que en lugar de preocuparnos por el ínfimo nivel y brutal número de "aptos" titulados, vamos y nos quejamos de que hoy día los titulados superiores cobran poco llegando incluso a ser "mileuristas", como los "cualquieras"...

En fin. Nos dieron la mano y cogimos el brazo.

César dijo...

Por cierto, quería dejar constancia -ya que viene muy al caso- de la siguiente y brillante progresía: http://www.elmundo.es/elmundo/2008/09/17/madrid/1221670201.html.

Eso es, como no podemos educarnos sólos, lo ofertamos gratis, como no podemos meter en prisión al maleante sólos, lo ofertamos gratis, pero qué diantres, yo no puedo pagarme las vacaciones sólo, ni ir al cine sólo, ni comprarme un coche sólo, ni tan siquiera una bici: que lo oferten gratis desde ya!

Fernando Colomo aporta un argumento de peso... de peso emocional que es lo que sabe hacer supongo y punto. Por lo que aprovecho la oportunidad para reiterar la importancia de la auténtica instrucción pro-científica no adoctrinaria en el "sentido común" a prueba de emociones.

Sarilla Malibú dijo...

Hola César:

En cierta ocasión tuvimos una discursión en mi blog sobre el tema del liberalismo, de otra manera y llegué a la conclusión de que ciertas formas de pensamiento son incompatibles.

Dudo, hasta cierto punto de que se pueda meter en el mismo saco a los estudiantes universitarios. Sí, la universidad cuesta más de lo que se paga...vale, pero lo que tu propones (privatizar) supone que a partir de ese momento sólo estudiarían aquellos que tuvieran recursos económicos fuertes.

Respecto a las becas para las rentas más bajas ¿dónde pondrías el límite? Porque aun existiendo becas a la universidad nollegan las familias con pocos recursos...se quedan en el camino por diversas razones.
Tendríamos, elucubrando que es gerundio, una universidad de élite, estupendísima de la muerte.
Y no es que el que pague más estudie mejor...la prueba la tienes en los institutos privados donde se pagan los aprobados. No me lo invento, es real.

Lo de que porque pago mis estudios estudio mejor es una falacia. Porque hay niñatos a quienes les pagan los estudios sus papás y, se recrean en la carrera tocándose las narices igualmente. Conozco casos concretos. (Lo siento soy poco teórica y me baso mucho en la experiencia conocida, aún no tengo autores o teorías con las que responder).

Sí estoy de acuerdo en una cosa: nos creemos que por ser universitarios vamos a encontrar mejor trabajo, que la Universidad es imprescindible en la formación de cualquiera y eso, no es verdad. Hay otras formas de formarse - valga la redundancia.-
Tenemos en la cabeza hiperformarnos, no sabiendo exáctamente muy bien con qué objetivos y eso ha vaciado de contenido algunas carreras (se estudia para aprobar), lo cual es una devaluación del conocimiento, de las ganas de aprender algo, de estudiar con un pleno sentido de lo que eso significa.

-Pese a que comparto el diagnóstico que haces, me parece que el remedio podría ser peor que la enfermedad.-

César dijo...

Ciertas formas son incompatibles cuando los axiomas se “resisten” al cambio. Salvo el esfuerzo extra que requiere, no veo nada imposible, de hecho la sal de la vida podría ser ésta. Ya sabes que en último término apelo al tema del tiempo, las motivaciones, las necesidades y el coste de oportunidad a la hora de zanjar o posponer asuntos evidentemente (como todos en realidad), pero nada más.

Asumo hasta las últimas consecuencias el famoso “no trates de enseñar a un cerdo a cantar...” Y empezando por mí, si desconozco demasiadas cosas de un asunto mejor me pongo a recabar datos o a razonar muy reposadamente claro.

Hice mal en plantear una medida intermedia... Aún así, empezaré por esto: daría únicamente becas a aquellos con rentas muy bajas (me da pereza mirarlo, pero ponle los dos últimos supuestos de las becas actuales) y sólo aprobando todo, no como ahora que es el 90% de créditos troncales y obligatorios.

Esto lo digo así de campechano porque de todas todas no creo, como ya sabes, en la universidad como institución educativa, sino como instructora. Y es que como docente o educadora que eres deberías en mi opinión diferenciar muy claramente una de otra, de hecho utilizas el vocablo formación reiteradamente, que yo entendería en realidad como esa autoeducación sin fecha de caducidad (de por vida vaya), a diferencia de la mera instrucción que uno puede recibir cuando quiera pagando o no, claro. Por ello, veo aún más respaldada mi teoría acerca de la nula obligación por parte de nadie de instruir a unas determinadas personas ya sea por su propio bien o por el de todos vaya... de hecho ese es un argumento reiteradamente utilizado en pos del bien común, el de tener a gente cualificada entre nosotros... El bien común... qué es eso?

Por ello, asumo el papel de aquello en lo que creo: en efecto, una universidad de élites, élite en cuanto a adinerados pero también en cuanto a potencias intelectuales, porque no te engañes: si las universidades fueran realmente privadas, y el “chiringuito” en cuanto a expedición de títulos no funcionara como hoy día, todo regulado desde el Estado, las universidades apostarían por ofrecer calidad y exigir calidad para no desparecer del mercado. (apelo a la tan denostada “bondad” del mercado).

Esto nos llevaría a la situación que tanto se crítica con respecto al plan Bolonia. Y es que cuando leo, “hipotecados de por vida con la vivienda, no aceptes hipotecarte con tu educación”, me ocurre lo que expliqué antes, que me rió para mis adentros mientras me digo: estamos en la jodida facultad de educación, y estos tipos confunden el ser Educado, con el estar instruido o culturizado... que por otra parte no niego que la instrucción sea un gran medio educativo por cierto. Y ocurrirá lo que muchos critican, que la más que probable tendencia será la “profesionalización” de la instrucción superior pero... ¿y qué? El que quiera formar su mente que coja libros de la biblioteca, vea películas de Bergman o se eché amigos cultos y empáticos, yo qué sé... Y por supuesto: quien quiera instrucción (sobre todo si es superior) que la pague, se hipoteque o lo que haga falta.


Sí, algunos centros dan notas a cambio de dinero, pero ¿por qué? Por lo que mencioné antes: si lo único contrastable son los títulos expedidos desde el Estado, pues “todo vale”... Apelar a la ética e indignarse es algo ingenuo. Por ello con más motivo: cierra el grifo y deja literalmente que se peleen por captar a los mejores; y que los pobres capaces se “hipotequen de por vida” con tal de escalar peldaños existenciales.

P.D. 1: tu experiencia es válida y valiosa, pero acepta también el hecho obvio de que muchos centros excepcionales lo son precisamente porque tienen medios (económicos entre otros) para conseguirlo y creo que no hace falta empezar a enumerarlos.

P.D. 2: cierro con una cita maravillosa de un libro maravilloso que además a ti por lo que sé, te tocará la fibra sensible: “¿Por qué diablos debería yo estar obligado a contratar a alguien que tiene un papel donde dice que estudió trabajo social y está calificado para dirigir una guardería? Si yo no estoy calificado después de trabajar trece años en Harlem, ¿quién lo está?”

Habla el poeta O´Gorman al que multaban y querían cerrar su -al parecer- exitosa guardería por no tener los permisos (como el de los títulos).

un saludo.

Sarilla Malibú dijo...

Hola César:

La distinción entre educación y formación me queda clarísima. Lo hice a drede.
Lo que creo que sucede es que la Universidad para muchos es un capricho y no una necesidad de ampliar horizontes en su conocimiento.
Mucha gente va porque es guay, porque se conoce gente. No niego que en la universidad se conoce a mucha más gente que en otros, pero no es lo único que debería valorar. -Mucha, no toda.-
Otra razón es que, la FP es para tontos, o es algo que en teoría no tiene salidas. En teoría, porque en realidad desde FP se consigue trabajo más rápido que desde la Universidad.Más ahora que estamos hasta la bola de titulados, que cualquiera es diplomado/licenciado en algo.Como decía antes, comparto el diagnóstico y la crítica que se hace a la situación de hipertitulación actual.

Más aún, reconozco que la Universidad no se mantiene del aire y que hace falta dinero para costear los estudios de los universitarios. Becados directamente o no.

Lo que no estoy dispuesta a aceptar (axiomáticamente o no) es que se le cierre la puerta de entrada a la gente por no tener dinero para pagarse una formación o que se pretenda anular la presencia de estudiantes con menos recursos en ella, con la escusa de que "hay crisis".
Y esto es porque también hacen falta perspectivas de la clase media baja en ciertas profesiones para las que prepara la universidad y no otras instituciones.
Porque por mucha formación que sea, también hablamos de salidas laborales que la FP no cubre y por lo tanto ya cerramos puertas a gente que puede aportar mucho al debate educativo del momento.
En cualquier caso yo preferiría que fuera más difícil sacarse una carrera y que no se diera tanta cancha a la gente pedigüeña que pasa de todo.
Sí, soy masoca: preferiría que se exigiera más nivel y el que quiera peces que se moje el culo.
Mucho antes eso que pensar en una universidad llena de alta clase intelectual.

Ahora entiendo lo que dices mejor, ahora me suena mucho menos "inhumano" que en aquella discursión y no está carente de fundamentos, aunque si te soy sincera me falta en ella cierta compatibilidad con lo que somos las personas y con las posibilidades de que se pueda sostener un sistema liberal sin que haya abusos o se empobrezca una parte considerable de la población. El sistema absolutamente liberal no puede ser justo. (Ese es mi axioma favorito, para el que no he hallado aún pruebas convincentes de lo contrario.)
Ah, por cierto ¿Cuál es ese libro?
(no pusiste el título sólo la cita).

César dijo...

Me sorprende lo de que “ahora me entiendas mejor” puesto que en su día, como ya has comentado, intercambiamos largos posts sobre precisamente los axiomas liberales. Por ello te recuerdo que lo que tú llamas injusto porque consideras (si no recuerdo mal) que sin un mínimo de posibilidades realmente realizables (es decir, sin un mínimo de recursos para todos) uno no puede ser libre y por tanto la sociedad no puede o debe permitir ciertas desigualdades “abismales”, para un liberal, eso son meros “daños colaterales” de la libertad misma. Y de hecho, esa reiterada crítica da para muchos posts más puesto que lo de las “desigualdades abismales” entendido como empobrecimiento de muchos y enriquecimiento de pocos es una falacia lógica. Sólo es cierto en términos relativos, pero bueno...

Y hablábamos de esto porque precisamente intenté exponerte el porqué los liberales creen en unos muy determinados y escasos derechos (los quizás mal llamados, “naturales”) y el porqué para un liberal lo justo es respetar dos únicas cosas: la igualdad ante la ley y el respeto de la propiedad privada e integridad de las personas (axioma de no agresión) y nada más. De hecho cualquier supuesto que permita la violación de este axioma “crucial” liberal (ya sean impuestos, leyes discriminatorias de cualquier tipo o la ya casi obsoleta conscripción) significa amparar la “servidumbre involuntaria”, única injusticia perseguida por el “credo” liberal, con sus muchas variantes por supuesto.

De hecho, le echo mano al libro que olvidé referenciar: El manifiesto libertario de Murray Rothbard, y te cito una nueva frase archi utilizada por numerosos “liberales” para explicar de manera divulgativa el porqué de la “santificación” de la propiedad privada:

“El derecho humano a la libertad de prensa depende del derecho humano a la propiedad privada del papel de diario.”

Concisa y con consecuencias claras y, para mí, brutales. Sin derecho a la propiedad, no hay derechos fundamentales.

Como me repito más que un loro pero sigo considerando necesario todo esto, te invito Sara a que si realmente te parece digno de ser digerido, leas poco a poco y con anestesia ese mismo libro que te comentaba, lo explica todo más claro que el agua en 14 breves capítulos temáticos y eso, se agradece. Lo tienes en la biblioteca y todo y si no, te lo presto yo.

http://cisne.sim.ucm.es/search*spi?/Xrothbard&SORT=D/Xrothbard&SORT=D&SUBKEY=rothbard/1%2C12%2C12%2CB/frameset&FF=Xrothbard&SORT=D&1%2C1%2C


Un saludo.

Sarilla Malibú dijo...

Bueno...precisamente de ahí parte, como te decía en la discursión anterior, mi rechazo al liberalismo.
De considerar daño colateral la desigualdad social.Del apáñate como puedas.
Tampoco encuentro respuesta a qué hacer con ciertos problemas derivados de la asistencia social o de la invasión estatal en ciertos ámbitos, o de que no se cuente con gente de la educación para formular las leyes, lo suficiente como para producir mejoras en vez de cagarla, como ha pasado recientemente con la comunidad de Madrid y el ciclo de 0-3 años.


Cuando digo que te entiendo mejor, quiero decir que entiendo mejor los argumentos del liberalismo. Cuando me mantengo en esta discursión es porque anteriormente creía que el liberalismo era cosa de intereses empresariales, jamás pensé que podría haber gente en el mundo de la educación que lo defendiera, y menos aún que tuvieran argumentos para ello.

Lo que es axioma inamovible sigue siendo ese punto...el de la libertad como único y máximo exponente, olvidándose de otros valores que también tienen peso.
( conste que tomo nota de la referencia, si tengo ocasión y tiempo la buscaré.)

Saludos