viernes, diciembre 19, 2008

La profesión de profesor II

La teoría es mucho mayor que la provincia de los intelectuales…Todo el mundo tiene un conjunto de teorías, compuesto quizá por hecho y valor, historia y mito, observación y folclore, superstición y convención… Quienes rechazan toda teoría, quienes hablan de sí mismos como personas llanas, prácticas y virtuosas porque carecen de teoría están atrapados por las teorías que los atan y los inmovilizan, porque no tiene posibilidad de pensar sobre ellas y, por tanto, de eliminarlas. No carecen de teoría; son teóricos estúpidos. (Inglis)

Una práctica… nunca es un mero conjunto de destrezas técnicas… En parte, lo característico de una práctica es el modo en que las concepciones de los bienes y fines relevantes a cuyo servicios están las destrezas técnicas –y toda práctica requiere el ejercicio de destrezas técnicas- se transforman y enriquecen mediante esas extensiones de las fuerzas humanas y por esa atención a sus propios bienes internos que definen parcialmente cada práctica concreta. (MacIntyre)

El ocho de diciembre de este año, un grupo de prestigiosos (¿¿??) catedráticos de universidad y profesores de instituto evacuaron un artículo en el diario independiente de la mañana titulado "la estafa de enseñar a enseñar". El artículo es una batalla más de la  guerra de guerrillas en torno al famoso master de enseñanza secundaria, batalla ya comentada en otro lugar del blog. Según el citado artículo, "los expertos en educación" que defienden intereses corporativos -ellos sólo el saber puro- han "abducido" a las autoridades ministeriales para colar este master que pretenden justificar con el sofisma de la necesidad de "enseñar a enseñar".  Después de atacar justificadamente el CAP pasan a atacar, sin descaro, la posibilidad de conocimiento educativo. El problema del CAP no es que fuese corto es que "es falso que quien no sabe matemáticas pueda enseñar a enseñar matemáticas. Y todavía es más falso que haya un saber que no sea ni física, ni latín, ni geografía, y cuyo contenido sea el enseñar en general para cualquiera de esas disciplinas". Curiosamente, después de este ataque "fundamentado" en estudios empíricos de muy diversa índole pasan a hacer pedagogía, esto es, conocimiento general sobre la educación. "Un profesor debe saber captar la atención de los alumnos enseñándoles a amar el conocimiento, y para lograrlo no hay otra garantía que su propio amor por el conocimiento". Desde luego esa frase o bien es una tontería, atendiendo a su primera afirmación de que es falso que haya un saber puramente pedagógico, o bien es cierto, con lo que es falsa su frase sobre la imposibilidad de conocimiento general de la educación. En cualquier caso si entramos en la discusión estamos ya haciendo teoría de la educación. No estoy en contra de que intenten hacer tal teoría, estoy en contra de que digan que no es posible. Pero seguimos. Los autores afirman después: "¿Saber historia no significa saber enseñar historia? Cualquier docente experimentado diría que la cosa es exactamente al revés: la mejor prueba de que algo que uno creía saber no lo sabe en realidad es que fracasa al enseñarlo. Si no se sabe cómo enseñar algo es porque no se sabe suficientemente, y la consecuencia es que hay que estudiarlo más y mejor". Otra frase pedagógica que resultaría muy interesante analizar, ¿qué significa suficientemente? ¿Significa que el fracaso es siempre atribuible al profesor? ¿Qué significa, por ejemplo, que algunos alumnos comprendan y otros no? ¿Significa que el profesor sí sabe pero no sabe? ¿Se lo sabe con los chicos listos pero no se lo sabe con los tontos? Van bien, pero les recomendaría pensar y estudiar un poco más de pedagogía.

En fin, para seguir con las contradicciones los autores terminan su artículo con una expeditiva receta pedagógica. "El acceso a la profesión de profesor, como a la de juez o a la de médico, no debería hacerse sin haber superado un periodo de prácticas seriamente concebido, tutelado, y remunerado. Y por cierto que sólo una vez acreditada una formación no básica y generalista, sino avanzada y específica en un campo determinado de conocimiento. Es lo único que solicita el denostado Manifiesto. Eso, y que se deje de tomar el pelo a la sociedad mientras se desmonta pieza a pieza el sistema de instrucción pública".

Para no creer en el conocimiento sobre la educación sorprende la rotundidad de su recomendación sobre como salvar el sistema educativo. En el fondo creo que sí creen en el conocimiento educativo su problema es que creen que es fácil y que no requiere mucho pensamiento, por eso cuando dicen que el periodo de prácticas sea seriamente concebido deben querer decir que sea concebido por ellos, personas sin teorías pedagógicas ¿Serán "estúpidos"?

martes, diciembre 02, 2008

El diablo propone otro brindis.

En la sala de paredes lisas y bajo una onerosa cúpula multicolor los jóvenes diablos de la Academia de Entrenamiento de Tentadores se reunieron cincuenta años después del famoso brindis de Screwtape para celebrar los logros de la división educativa. El viejo Screwtape tomó la palabra ante un auditorio de elegantes, aseaditos y jóvenes diablos de la buena voluntad y la concordia: "No puedo sino alabar los logros conseguidos hasta ahora. Si bien creíamos haber ideado un sistema educativo perfecto para nuestras intenciones, tal y como analizamos en nuestra ya famosa reunión de 1959, no podemos sino felicitarnos de los crecientes progresos de nuestra querida maquinaria. Va a ser cierto que el progreso no conoce fronteras ni tiene fin.

No sólo hemos conseguido acabar con toda posibilidad de reconocer el valor individual, también hemos logrado que los padres de las criaturas no se preocupen por lo que cuestan las cosas importantes. Cualquier relación de ayuda a los demás, sean sus hijos, sean sus vecinos, ya no es cosa de las personas sino de las instituciones, jamás pensé que lograríamos tanto. Pero aún hay más creo que hemos conseguido lo inimaginable, realmente ya no saben para que aprenden.

Os contaré algo que me paso el otro día. Bajé a uno de esos sitios que tantos frutos dan y donde se cocinan esos entremeses tan suculentos para nosotros y que llaman por allí profesores de universidad. Me introduje en uno de ellos y le susurre al oído una pregunta para la clase. No recuerdo que mentira era la que estaba difundiendo en ese momento, era una de esas mentiras que distribuimos abundantemente gracias a nuestra nunca suficientemente alabada división lingüística, esas que van envueltas en palabras nobles.

Lo dicho, me acerque a él y le dije, "anda pregúntales cuantas veces han utilizado en los últimos tres meses la tabla periódica de los elementos". Ninguna, respondieron, ¿entonces por qué la estudiáis? ¿Por qué todos los adolescentes del país al llegar a la edad que marca la ley deben estudiarla obligatoriamente? Después de algunos balbuceos inconexos, alguien contestó con seguridad "el estudiar todos lo mismo, aunque no nos vayamos a dedicar a las mismas cosas, favorece la cohesión social".

Justo en ese momento el mismísimo rector de esta nuestra academia, Slubgob, persuadía a un bendito incauto para que firmase una sentencia judicial que obligaba a un colegio a retirar la imagen de nuestro enemigo. ¿No es maravilloso?, pensé. Se pegan por quitar la asquerosa imagen del innombrable, discuten sobre si poner esos repugnantes belenes en mitad de estos sagrados espacios y piensan construir su cohesión social sobre la tabla periódica de los elementos. Reconozco que no pude parar de reír durante el resto del día. Alcemos las copas y brindemos alegremente pues esto marcha realmente bien."

* Nota I. Recientemente un tribunal de Castilla León redactó una sentencia para obligar a un centro antiguo a retirar los crucifijos de los colegios. Los colegios nuevos no tienen crucifijos ni hay intentos de ponerlos. Sólo quedan algunos de estos crucifijos en unos pocos centros antiguos.

Nota II. El texto trata de seguir la estela de los textos del C.S. Lewis, "Cartas del diablo a su sobrino" y "el diablo propone un brindis". En ellos podéis encontrar otras andanzas de los personajes citados.