jueves, febrero 26, 2009

Educación y derechos humanos

¿Soy un vendido al estatalismo? tampoco creo que sea para tanto, al final nos fuimos calentando y no quedó mal.

2 comentarios:

César dijo...

Tratar bien a los animales nos "dignfica"... Brutal. Que no se me olvide preguntarle a Fernando in person el porqué...

Abogo por tomarnos muy en serio las directrices de la UNESCO y dedicarle no una, ni dos ni tres, sino quince horas semanales al aprendizaje, práctica y experimentación en sus propias carnes de las bondades de la moral de los DDHH. Así nuestros muchachos comprenderán al fin que "incrementar" la libertad, la igualdad y la solidaridad es en sí no sólo complicado y conflictivo sino además, y dada nuestra naturaleza precisamente humana, estrictamente incompatible (debido entre otras muchas cosas a nuestra incapacidad para conocer -en el sentido amplio de la palabra- absoluta y certeramente todo). Pero eso ya lo comentáis muy bien comentado al hablar de las "generaciones" de derechos.

Pido grabación en video de la reacción de Fernando a tu "yo no estoy muy seguro de que (el Estado) lo garantice (el derecho a la educación) en la escuela ".

También me gustaría la grabación del momento en que te "medio retractaste" ante la réplica de Bárcena en referencia a la corrección o incorrección del mismísimo título de tu ponencia durante el congreso. Esa concesión dialéctica supuso un serio varapalo a la –precisamente-dignidad de la señora "libertad".

un saludo.

César dijo...

Por cierto, ahora ya más "en serio"...

Cuando comentas lo de los derechos "vs" deberes... o lo de las "dos caras de la moneda":

Deberías de insistir en la idea de que precisamente, lo "bueno" que tienen los derechos de primera generación es que para cumplirlos lo único que hace falta es no hacer nada. Ni siquiera haría falta garantizar el que alguien pueda expresarse como mencionas en algún momento, simplemente valdría con no IMPONERLE (actuando) el silencio lo cuál es algo bien distinto. (Ésto último da para mucha discusión aunque supongo que ya sabes perfectamente por dónde van los tiros...)

Lo malo de los otros derechos es que son positivos (no en el sentido positivismo vs iusnaturalismo claro...) y entonces EXIGEN acciones, que no meras "omisiones", a los demás.

Ahora bien, como soy un tipo sensato (algo...), he de admitir que para garantizar el derecho a no ser matado, aun pudiéndose cumplir éste no haciendo nada (derecho negativo), hará falta (o quizás no) algún tipo de respuesta organizada desde un corpus jurídico si se quiere realmente disuadir o castigar al infractor, lo cual paradójicamente implica quebrantar los mismos derechos (de primera generación) que se pretenden proteger.

La eterna problemática anarcocapitalismo vs minarquismo. Y lo que nos queda...

un saludo.