jueves, mayo 07, 2009

Paradojas educativas (a vueltas con la educación diferenciada)

El hombre es un esencial buscador de cadenas; y no digamos nada de las mujeres. Justamente por eso les gusta tanto oír el ruido de rotas cadenas. Es para buscar otras. Juramentos de amor, contrato matrimonial, votos religiosos, promesas de fidelidad eterna, férrea disciplina militar, jurídica construcción de leyes, constituciones y cartas magnas, lealtad al jefe, consecuencia al amigo, apego a la tierra natal... donde quiera que el hombre puede encontrar una cadena que lo libere de su esencial cambiabilidad y contingencia y que lo que ate a un algo permanente, como un náufrago a un mástil, allí se siente feliz y noble. Y lo más fenomenal es que se siente libre. (Leonardo Castellani).

El artículo de Castellani tienen la virtud de ir más allá de lo superficial manteniéndose dentro de un lenguaje comprensible. Su texto, que recomiendo leer completo, descubre cosas que permiten acercarse a lo aparentemente claro de una manera más profunda. Una de las tragedias de nuestro tiempo es la simpleza disfrazada muchas veces dentro de un lenguaje sólo superficialmente comprensible. Lamentablemente, si en algún sitio está simpleza se hace patente es en un tipo de pensamiento educativo que, incapaz de hacer lo que debería, reconocer con sutileza la sorprendente naturaleza humana, dedica su tiempo y esfuerzo a destilar algunos mensajes semipublicitarios que raramente se alejan de los tópicos que impone la moda social. A los teóricos de nuestro tiempo las grandes palabras se nos escurren de la cabeza hasta terminar en un baúl de memeces. La consecuencia más evidente es la propuesta de bobadas sin demostrar a las que se da una importancia que no tienen y que resultan sólo evidentes para el depravado social.

Viene esto a cuento, a raíz de una noticia, otra más, publicada hace unos días en el periódico el país , mi fuente de simplezas favorita, en relación con el viejo asunto de la educación diferenciada (segregada según el "neutral" titular del país). Vuelvo a repetir, por no se cuántas veces, que no tengo una opinión formal y totalmente cerrada sobre el asunto, tan sólo algunas opiniones sueltas que van comprendiendo los argumentos de la separación, al menos en algunos cursos y materias y, sobre todo, que defienden el derecho a la libre elección de ese sistema.

En este debate lo que me llama la atención es la radicalidad y superficialidad argumentativa de aquellos que de manera tajante defienden la "educación amontonada" (a mi también me salen los epítetos sofistas, es fácil) como dogma de fe y cuyo cuestionamiento implica el anatema social. Citaré del artículo sólo una frase literal emitida por el nuevo ministro de educación. Sí, sí, el ministro metafísico, "sólo se educa para la diversidad conviviendo diversamente en un espacio plural". ¿Hay alguien ahí dentro?, ¿de verdad que ese alguien ha estudiado filosofía? Lo más bonito de la frase es la contundencia marcada por ese "sólo". ¡Cuánta diversidad refleja!, ¡cuánto espacio plural!, y, sobre todo, cuánta hipocresía.

2 comentarios:

Sarilla Malibú dijo...

Hasta aquí puedo leer que, defiendes argumentos a favor de la enseñanza segregada por considerarla una elección más dentro del sistema educativo tan válida como otras.

Pero... ¿Qué me dices de la relación entre la escuela y la vida? ¿Es habitual que los hombres y las mujeres trabajen separados?
(el argumento típico de la socialización, lo sé, pero es cierto que los niños pasan un tiempo considerable en las aulas, casi la mitad de su vida...)

Me gustaría plantearte algunas dudas acerca de la educación por géneros (me posiciono en contra, pero supongo que quien defiende este tipo de enseñanza debe tener argumentos científicos a favor):

¿Con qué motivaciones se separa a los niños ylas niñas en estas escuelas?
¿Qué tiene de especial separar a los niños de las niñas?
¿Qué aporta al desarrollo del niño o de la niña estudiar en colegios de enseñanza diferenciada?
¿Acaso existen pruebas de que los niños y las niñas deban estudiar separados?

En definitiva, ¿Por qué hay motivos para defender,( si es que los hay), este tipo de enseñanza?

David dijo...

Te contestaré con un par de citas. La primera es una autocita, se que es de mal gusto pero bueno, http://www.junkeducation.com/2006/09/sobre-el-dogma-de-la-coeducacin.html. La segunda es una entrevista a una de de las máximas defensoras de la educación diferenciada en España, María Charro, para que estudies sus argumentos ligados básicamente a la diferencia en la maduración biológica, y compruebes que no es una comeniños diabólica http://www.diferenciada.org/section.php?id=33&id_element=457