lunes, febrero 01, 2010

El magisterio y los incentivos.

Supongo que todo el mundo recibe en el correo multitud de mensajes inútiles, algunos graciosos otros interesantes y la mayoría bobos. El otro día me llegó un artículo interesante publicado en el semanario del periódico "el mundo". El artículo titulado "los profesores mejor pagados del mundo" contaba la experiencia de Zeke Vanderhoek, creador de una exitosa academia a los 23 años, e impulsor de un proyecto educativo cuya nota más destacada y llamativa son los altos sueldos pagados a los maestros, política que, por cierto también emplea en su exitosa academia. El tipo es muy interesante y a quienes queráis saber más de él y de sus opiniones sobre educación os recomiendo la entrevista que está tras el enlace que he puesto sobre su nombre (está en inglés).

Me interesa comentar ahora una de las frases de la noticia del mundo atribuida a Pilar Cavero. La presidenta de ANCABA (Asoicación Nacional de Catedráticos de Bachillerato) dice: "En principio, un sistema de remuneración así difícilmente puede ayudar a mejorar la educación" "No parece muy profesional vincular la mejora de conocimientos y resultados solamente a un incremento salarial. Si fuera así, significaría que los profesores no hacen todo lo que pueden y eso no es cierto".

Aunque el artículo recoge más consideraciones sobre el programa de esta profesora me gustaría realizar un pequeño análisis de esta frase que manifiesta algunas verdades incompletas junto con errores antropológicos evidentes. En primer lugar es una obviedad, reconocida por el propio Vanderhoek, el argumento de que pagar más no hace mejores profesores. En efecto, imaginemos que un modesto club de fútbol ficha a Paquethiño. Paquethiño, joven promesa, es incapaz de dar una patada a un bote. Para incentivarlo en su trabajo, el presidente del modesto club de fútbol le pone la ficha de CR9 más la de Messi. Evidentemente, Paquethiño sigue sin dar una patada a un bote y el presi ha tirado su dinero por el retrete. Sin embargo, sorprendentemente, o quizás no tanto, similar política siguen muchas veces las administraciones públicas en sus juegos con los sindicatos educativos cuando estos "negocian" subidas de sueldo generalizadas para todos los maestros.

No obstante, aun siendo esto verdad, la presidenta de la ANCABA olvida otro de los sentidos de los salarios en un mercado libre. El salario, que es un precio, tiene, como todos los precios, el efecto de señal para la atracción o expulsión de capitales, en este caso de capital humano. Un sistema competitivo de salarios altos atraerá a los mejores hacia la educación. En palabras del propio Vanderhoek: "People make the mistake of thinking that the salary that we are offering is somehow designed to make a mediocre teacher better. Completely wrong. If you pay somebody more it's not going to make them a better teacher. That's completely missing the point of the project. The point of the project is just change the perception of who should become a teacher. It's to change the sort of lip service mode of, "Oh teachers we really value you" to something concrete". O dicho de otra manera ofreciendo un salario mayor y competitivo yo podré competir por llevarme a Messi a mi equipo y despedir a Paquethiño.


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