domingo, diciembre 12, 2010

PISA: no existen hechos sino interpretaciones.

La famosa frase de Nietzsche recobra un nuevo sentido cuando la ponemos en relación con el famoso informe PISA (Programme for International Student Assessment).
Las posibles lecturas al informe son muchas y cada uno acaba fijándose en lo que más le seduce e interpretándolo como más le interesa. Entre esas muchas lecturas he podido leer dos que me resultaron curiosas porque se fijaban en los mismos aspectos, las leí casi seguidas y resultan ser prácticamente irreconciliables. La primera la realiza el ya citado blog "Nada es gratis" en este post y utiliza los sorprendentes datos que los escolares de Shangai obtienen en matemáticas. El autor, Fernández Villaverde, aprovecha el éxito de los chinos para dar algunos palos a nuestro sistema. Muchas interpretaciones con las que puedo estar de acuerdo y algunas que resultan discutibles. La educación no es asunto fácil aunque a veces lo parezca. Por ejemplo, el autor de la entrada dice que una de las causas es que los chinos tienen un sistema educativo con muchas más horas pero los Fineses tienen un sistema con menos horas y tan bien nos dan un buen repaso. La educación se compone de numerosas sinergias y por eso la extrapolación a pelo de sistemas resulta difícil y no garantiza la obtención de los mismos resultados. Frente al artículo de NeG leo otro de Arcadi que comienza así: "El bobalicón masoquismo occidental se pone a lloriquear por la superioridad de los resultados chinos en la nueva edición del Informe Pisa". El argumento de Arcadi es más político; nadie debería creerse las estadísticas de los chinos ni de cualquier dictadura que se precie. A este comentario inicial añade una peculiar apreciación sobre lo tradicionalmente bien que se llevan los totalitarismos especialmente con las matemáticas. Los argumentos de Arcadi tienen un recorrido menor pues la superioridad asiática en matemáticas no se limita a esa importante población China aunque nos ponen sobre aviso. En cualquier caso las lecturas de ambos blogs nos revelan algunas cosas más, en el caso de NeG que la apertura a comentarios enriquecen el debate y las interpretaciones.
Aunque muchos de los comentarios al artículo son casuística y reproducciones de argumentos bien conocidos, a veces encontramos alguno realmente interesante para seguir investigando. Por ejemplo, Xavier, en uno de los comentarios dice: "Estaría bien saber cuál es la influencia que tiene la política de un único hijo en los resultados educativos chinos. Parece un caso claro de inversión en calidad de los hijos ante las restricciones de poder invertir en cantidad de hijos. Sería interesante saber cuáles son los resultados del informe PISA para los hijos únicos de otros países y contrastar con lo que pasa en China". El propio autor del artículo reconoce que el comentario es bueno y también que no sabe la respuesta. 29 horas después, en otro comentario, encontramos la respuesta. Nos la ofrece Florentino Felgueroso, colaborador del blog: "Xavier y Jesús, Hay una pregunta que puede servir para la cuestión del hijo único: "Who usually lives at with you? – Brother(s) (including stepbrothers)" 1: yes; 2: no En http://pisa2009.acer.edu.au/interactive.php Estas serían las medias (y desviaciones) de los resultados en matemáticas para España, Shangai y OCDE: España: 1: 481 (2.37) 2: 495 (2.72) Shanghai: 1: 557 (7.67) 2: 607 (2.74).OCDE: 1: 497 (0.54) 2:504 (0.59) Habría que controlar por otras variables con los microdatos, pero a priori si que hay diferencias en medias entre tener o no hermanos en casa, más aún en Shanghai. Los s.e. para el caso de Shanghai con hermanos, son realmente elevados. Y, con hermanos o no nos superan también ampliamente. Hay otra pregunta que podría servir: "How many children are there in your household (including the )?", pero no parece que se haya hecho ni aquí ni en Shanghai. Si que el tema es interesante, habrá que ponerse pronto con los microdatos." Internet es genial. Cada vez más interpretaciones... pero, no os desesperéis, podemos encontrar las mejores y esa es la clave. En este caso una mirada atenta descubrirá que no debemos dejarnos impresionar por los datos y que sólo un imbécil negaría a su hijo la experiencia de la fraternidad por una mejora de un puñado de puntos en la media en matemáticas de PISA. Los marcos interpretativos son más importantes que nunca.
De Arcadí también aprendemos que la burocracia interpretativa puede resultar incluso "divertida".

1 comentario:

AVATAR dijo...

No sé qué tal eras tú en matemáticas pero tienes al menos un hermano hijo único...

Un abrazo.