martes, junio 07, 2016

¿Tiene futuro la pedagogía?

Leo vía twitter un titular, ¿Deben los niños jugar con espadas? Seguido del siguiente subtitular: "Guía breve para padres sobre el impacto de de los juguetes bélicos" Al menos han puesto breve, pienso, pero me acerco con prevención, me temo lo peor. Es casi de esas típicas preguntas que buscan lo que una disciplina no puede dar. Algo así como preguntar a un economista si yahoo mañana subirá o bajará en la bolsa de Nueva York. Ya veo algunos diciendo, no será para tanto. Al fin y al cabo parece una pregunta simple. Como si a un físico le preguntan por qué si se me cae algo termina en el suelo y no queda suspendido en el aire. Es posible, pero al ver las respuestas de los "expertos" que van desde el sí, claro al no, por supuesto, mis temores se confirman. Cualquier lector del texto puede llegar a la conclusión de que ciertamente sobre estos temas no hay conocimiento y solo existe opinión popular, doxa, que es un tipo de conocimiento poco valioso y lejos de lo que suponemos a una ciencia.

¿Cuál es el problema de este tipo de preguntas? ¿Qué es lo que realmente sabemos? ¿Sabemos realmente algo? Bien, lo que realmente sabemos es que una persona puede haber jugado de pequeño con armas y no ser violento, puede incluso convertirse en pacifista. También sabemos que es posible que alguien jamás haya cogido un arma de juguete y ser finalmente un fanático de las respuestas violentas. 

El problema es que detrás de preguntas así que buscan una respuesta simple se esconden, agazapados muchos conocimientos que no son tan evidentes y sobre los que algo hemos pensado. Conocimiento sobre el significado del juego y más concretamente el juego simbólico. Conocimiento sobre la violencia y su papel en la vida humana. También tenemos sesudos tratados sobre su dimensión legítima y sus versiones ilegítimas. 

Conocemos con bastante seguridad que un hecho aislado, jugar o no con espadas, es poco relevante para definir el futuro de un niño con relación al conflicto y que por lo tanto una guía breve para padres sobre el impacto de los juguetes bélicos con respuestas claras tiene el mismo valor que las soluciones homeopáticas para la curación del cáncer. 

En conclusión, la propia pregunta es absurda porque jugar es sólo una de las muchísimas variables, y no de las más importantes, que pueden influir en la asunción de un valor concreto. El conocimiento pedagógico existe pero no es un recetario fácil de acciones, una especie de vademecum automático con respuestas sencillas para todo.

Por supuesto, mañana los niños jugarán a batallas con el enemigo en el clash royale o en cualquier otro videojuego. Y durante un rato no harán mal siempre que se alíen con los buenos por su puesto...

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